
La empresa está en suspensión de pagos desde el pasado 9 de mayo ante la imposibilidad de renegociar sus deudas. Con la posible venta a la entidad financiera, Urazca pretende ganar liquidez para arrancar otros proyectos paralizados e intentar salir evitar la quiebra.
El grupo tiene 180 pisos iniciados que eran parte de una primera fase residencial de 541. Hasta la fecha, ni Urazca ni el Ayuntamiento han concretado de cuánto suelo ya efectivamente adquirido dispone la promotora (había anunciado hasta 1.880 pisos, de los 3.500 permitidos por el plan municipal), ni tampoco ha especificado el número de viviendas cuya financiación tenía iniciada. El resto de empresas que impulsan proyectos en la zona son Manjoya Corporate, Antonio Olmeda S. L., Fuente Canal S. L. y Construcciones Castillo Balduz.
En el caso de la operación arrancada en 2007, lo previsible, si se cierra el acuerdo, es que Caixa Galicia contrate a una constructora y comercialice los pisos.
Los administradores concursales y los sindicatos celebraron ayer un encuentro en Bilbao, sede del grupo, tras una primera semana analizando las cuentas. Según informaron posteriormente los representantes de los trabajadores, la empresa se encuentra en una situación crítica, peor de lo que se planteó en un principio.
La dirección no ha logrado nuevos créditos (que se sumaría a los 250 millones que ya adeuda a bancos, más otros 83 a proveedores) y no hay dinero en caja para desbloquear ningún proyecto paralizado. La liquidez efectiva no llega ni para pagar a los trabajadores la nómina de mayo.
Futuro negro
Ante este negro panorama, los sindicatos no pudieron lanzar ayer ningún mensaje positivo a los empleados. Ya ni siquiera se habla de un recorte masivo de empleo. Temen la liquidación definitiva del grupo inmobiliario, con 900 empleados.
La situación de Urazca se hizo pública a principios de mes. La empresa admitió un parón en sus obras ante la falta de tesorería, que le impedía pagar a sus proveedores. Una semana más tarde, la dirección solicitó la suspensión de pagos y el Juzgado de lo Mercantil número 2 la autorizó.
La resolución judicial hecha pública afecta a las sociedades deudoras Urazca, Urazca Estacionamientos, Urazca Proyectos Urbanos, Urazca Promoción de Empresas, Urazca Promociones Inmobiliarias y Urazca Constructores. Sólo la división de servicios y Medio Ambiente se libra de la suspensión.
Según la ley concursal, los administradores disponen de un mes para solucionar los problemas financieros de Urazca. La semana pasada solicitaron a los sindicatos 7 días para hacer el primer análisis de la empresa.
Ya en los primeros días, Urazca planteó la posibilidad de vender activos para intentar solucionar su falta de liquidez ante la imposibilidad de renegociar con las 16 entidades bancarias que le hicieron los préstamos.
La situación no sólo ha desvelado a los trabajadores, sino también los compradores. No obstante, la Unión de Consumidores de Asturias (UCE) tranquilizó a los compradores de La Manjoya. Les garantizó que se les devolvería las cantidades depositadas a cuenta en Caixa Galicia en caso de incumplimientos en la entrega, prevista para junio de 2009.





