
El escritor firmó autógrafos a varias personas que le esperaban a la entrada del hotel Nh Palacio de Ferrera y, posteriormente, se retiró a su habitación, la misma suite que ocupó Kevin Spacey en su visita a la ciudad. Antes de retirarse, elogió al director del Centro Cultural Óscar Niemeyer. «Es un amigo que convierte las ideas en realidad, tiene la capacidad de transformar los sueños en realidad», aseguró antes de recordar que «Óscar Niemeyer es un mito». También expresó su deseo de pasear por la ciudad, «pero sin guía», como le gusta a él conocer nuevos lugares.
Ya en su habitación, Paulo Coelho aprovechó un momento para grabar un pequeño mensaje en vídeo para los lectores de su blog en Internet: «Hola, soy Paulo Coelho, estoy en Avilés, Asturias. Hoy es día 28 y, mañana, 29, celebramos aquí veinte años de 'El Alquimista', ese pastor andaluz que camina y camina todavía por el mundo», relata ante la webcam de su portátil. La grabación se realizó en la propia habitación del hotel, con las ventanas de la habitación abiertas hacia la plaza de España, donde jugaban los niños y la gente paseaba a pesar de la lluvia.
En el mensaje, de poco más de un minuto de duración, Coelho anuncia su intención de que su blog, accesible a través del dominio paulocoelho.com, sirva también para retransmitir «en directo» el evento de esta tarde.
«Esperemos que todo marche bien», señala al tiempo que invitaba a seguir enviando preguntas que pudieran serle planteadas en el acto del teatro Palacio Valdés. Al final, su breve mensaje concluye con unas «gracias por el apoyo de todos estos años».
Posteriormente, descansó hasta las siete y media de la tarde, cuando salió para dirigirse a cenar al Faro de San Juan de Nieva, sede de la Fundación, con Natalio Grueso y otras ocho personas, amigos y colaboradores como su agente Mónica Antunes. Coelho. No descarta la posibilidad de recorrer Asturias y visitar Covadonga.
Antes de salir del hotel, declaró su «alegría» por poder «celebrar los veinte años de 'El alquimista' aquí, en España, en Asturias, en Avilés». También expresó su satisfacción por colaborar con el Centro Niemeyer, «que será un icono para Avilés».
Después de esas palabras ante los medios de comunicación, Paulo Coelho aprovechó para firmar algunos autógrafos y fotografiarse con todo el mundo que se lo solicitó. El autor más vendido del mundo es una persona accesible y que sonríe constantemente.






