
La Comisión de la Memoria Histórica nació el pasado noviembre por decisión del regidor. Quiso adelantarse a la aprobación de la Ley de la Memoria Histórica y nombró a 11 expertos. El trabajo ha sido «intenso», según reconoció ayer la cronista oficial de Oviedo, Carmen Ruiz-Tilve. Se reunieron todos los miércoles, debatieron y las decisiones se tomaron por voto secreto.
En líneas generales, el órgano decidió eliminar del callejero las vías de nombres de militares afines al bando franquista. Las calles dedicadas a los políticos de la posguerra se mantendrán y otros, como el general Zubillaga, «seguirán porque aunque eran militares se les dieron los nombres mucho antes de la guerra», explicó Ruiz-Tilve.
El órgano decidió también mantener otras avenidas, como las dedicadas a Italia, Alemania, Logroño o Galicia ya que «han perdido su connotación política» con el paso de los años. En esta lista figuran otras como Milicias Nacionales, Calvo Sotelo, plaza de la Gesta, Teniente Alfonso Martínez, Mariano Flores o Marcos Peña Royo.
Otro de los asuntos más polémicos en este trabajo era la retirada de la estatua de la plaza de España. La comisión decidió finalmente retirar el medallón de Franco y dedicar el monolito a todos los caídos en la guerra civil.
Además de Ruiz-Tilve, formaron parte de este grupo Susana Pérez-Alonso (escritora), Luis José de Ávila (periodista), Esteban Greciet (periodista), Gustavo Bueno (filósofo), Antonio Caicoya (notario), Josefina Martínez (catedrática de Literatura), Javier Fernández Conde (catedrático de Historia Medieval), Ernesto Conde (catedrático de Historia), José María Laso Prieto (militante comunista), y José Girón Garrote (profesor de Historia Contemporánea).





