Ayer se acabó el nuevo plazo para que Contratas Iglesias entregase al Ayuntamiento las gradas y vestuarios de los campos de fútbol de Los Castañales completamente terminados. Contratación sancionó a la empresa en abril, cuando los trabajos ya acumulaban más de medio año de demoras, con un multa de 114.000 euros, reducida después a 10.223, y fijó como fecha de finalización de las obras el 3 de julio.
Pasada esta fecha, Alberto Mortera, nuevo concejal de Mantenimiento del Patrimonio, reconoció que, «aunque no falta mucho, es evidente que se ha producido un nuevo incumplimiento» por parte de la empresa. «Hay que pedir disculpas a los jugadores y los clubes que utilizan estas instalaciones», principalmente el Grujoán, el Pumarín y el Covadonga, admitió.
Contratas Iglesias ganó el concurso para la construcción de las gradas y vestuarios en junio del año pasado al ofrecer la propuesta más económica (948.718 euros) y el menor plazo de obra, tres meses y medio. Lejos de cumplir el calendario, la conclusión de los trabajos dura ya más de un año.
Mortera habló de una situación «tremendamente enrevesada», con «discrepancias técnicas de fondo», que no ocultan la «insuficiencia» de la contratista. Pero marcó una prioridad: «Terminar los trabajos lo antes posible; antes, incluso, de que Contratación defina la cuantía de los (proyectos) modificados y de la sanción». «No podemos empezar otra temporada sin que estos clubes tengan las instalaciones completas», concluyó.
Para dar un nuevo impulso al «ritmo inaceptablemente lento» con el que trabaja Contratas Iglesias, la Junta de Gobierno acordó ayer destituir a los técnicos de Patrimonio como directores de la obra y nombró coordinador de los trabajos al asesor del alcalde en Urbanismo, César Fernández-Cuevas. Bajo su tutela, los máximos responsables de la conclusión del proyecto serán el estudio Menéndez y Gamonal (autor del proyecto) y Faustino Iglesias. Ambos habían sido ya contratados para la «dirección compartida» de la ejecución material, pero ahora desarrollarán «plenamente» la tarea, según el acuerdo adoptado ayer.
La obra de Los Castañales tiene la negra. Fue contratada a Coprosa y entregada en 2004 con retraso, sin las gradas, las luces y los vestuarios que figuraban en el proyecto inicial. La inestabilidad del terreno forzó modificados que se comieron el presupuesto, sobre el que además hubo un encarecimiento del 9,98%.
Todo quedó para una segunda fase, pero el anterior concejal de Deportes optó por una grada desmontable y luces, y luego dio marcha atrás. Se perdieron tres años hasta que se contrató la redacción de un nuevo proyecto -básicamente, el mismo, con los vestuarios bajo las gradas- y se adjudicaron las obras.