Habla con el entusiasmo de una estudiante, pero Ana María Fernández lleva años como profesora titular de Historia del Arte, la misma disciplina que no sólo le llevó a formar parte del equipo rectoral de Vicente Gotor, sino que le proporcionó, por su formación internacional, los mimbres para dirigir el Vicerrectorado de Internacionalización y Cooperación al Desarrollo. Espontánea, directa, minuciosa y con criterios propios, quiere echar su resto en el programa Erasmus. 550 solicitudes en una universidad de 28.000 alumnos es un resultado mejorable. No en vano, vende el producto como si fuera propio.
-¿A los universitarios asturianos no les gusta Europa?
-No, yo no creo que sea eso. Proporcionalmente, es un volumen importante, lo que pasa es que todavía hay mucho que hacer. El año pasado España movió en torno a 22.000 estudiantes. Parece muchísimo, pero es solamente entre el 7 y el 8% del total de los egresados y sólo el 1,5% del total de los estudiantes universitarios. Hay estadísticas que dicen que en el caso español, el 85% de los estudiantes que hacen movilidades nunca ha salido fuera de su ambiente familiar, que es muchisimo. Pero es que, aun así, a nivel europeo España está por encima de la media europea, que tiene un 0,8% de Erasmus. Pero la Unión Europea tiene muy claro que uno de sus grandes logros es el programa Erasmus. Lo ha equiparado al euro entre sus diez grandes logros.
-¿Y en qué situación está la Universidad de Oviedo en ese panel nacional?
-No estamos mal. El centro que más movilidad tiene es la Politécnica de Gijón. También es importante la de la Escuela de Ingeniería Técnica Industrial de Gijón, pero quizá insuficiente para su número de alumnos, la Escuela Jovellanos, Económicas, Derecho, Filologia y Medicina. Se da la singularidad de que, a excepción de las escuelas técnicas, en el resto de la Universidad se da una abrumadora mayoría de mujeres Erasmus. Y respecto a las demás universidades, dejando al margen los desorbitantes números de la Politécnica de Valencia o la Complutense, estamos peor que Granada, mejor que Extremadura y Cantabria, tenemos menos que Canarias y un numero similar a La Coruña. No estamos mal.
-Pero aún así, no se cubren las plazas ofertadas.
-Por eso queremos incentivar las movilidades. Hemos ofertado muchísimas plazas, 1.218, y hemos concedido 550, menos de la mitad. Quizá haya que recapacitar sobre si los destinos no son suficientemente atractivos o sobre si no hemos hecho una política de publicidad que llegue verdaderamente al estudiante y a la familia. Es importante que la sociedad conozca lo que supone para un joven universitario tener una estancia fuera. Está muy estudiado, tanto por la Agencia Erasmus como por otras europeas, que repercute muy claramente en el alumno tanto desde el punto de vista personal, como el profesional o el académico.
-¿Y no valora el aspecto económico como claramente disuasorio?
-La verdad es que ya no es tan débil como era. El próximo año la Unión Europea posiblemente aporte una beca Erasmus de 170 euros por mes y también hay que contar con que desde la promesa electoral de Zapatero hay becas importantes del MEC, además de las del Principado. Y 170 euros al mes, en determinados países, tampoco es tan poco dinero. De todas formas, está bastante estudiado que el tema economico no les echa para atrás, porque los países de destino ofrecen posibilidades de ganar un dinerillo con clases de lengua o lo que sea. Los chavales se buscan muy bien la vida.
-¿Cuando se refiere al punto de vista profesional habla de mejores empleos o de que los Erasmus rinden mejor en las empresas?
-Desde el punto de vista profesional se ha estudiado que aumenta la empleabilidad en torno a un 54%, que es muchísimo. Se han hecho encuestas a los empresarios europeos y el 44% opinan que los egresados Erasmus asumen más responsabilidades. Y prácticamente el 90% del empresariado europeo prefiere a un licenciado que haya tenido una experiencia Erasmus. Y desde luego, facilita la empleabilidad fuera del país, es obvio, porque no sólo tiene capacidades lingüísticas, sino que conoce la forma de vida.Son chicos que solucionan. Y hay encuestas de la Agencia Española Erasmus que dicen que los graduados tienen un 20% más de mejores salarios que los que no. Desde el punto de vista profesional les abre muchísimas expectativas.
-Habla sobre reflexión de los destinos. ¿Inglaterra sigue siendo la más demandada?
-Los más solicitados suelen ser Gran Bretaña e Irlanda, de habla inglesa, pero son países muy poco implicados en Erasmus y es difícil conseguir acuerdos. Por eso las grandes estrellas son Alemania, Francia e Italia, mientras que los que más vienen son de Alemania e Italia.Cada vez se están incorporandomás procedentes de países como Polonia. Y hay un repunte de turcos. Tendremos que estudiar muchas cosas
-¿Tienen algún plan de choque?
-Estamos estableciendo una estrategia de información, queremos participar en las jornadas de acogida de todos los centros para explicarles todas las posibilidades que hay; queremos ampliar los acuerdos con lugares que parecen más demandados... Y, sobre todo, que el estudiante, cuando entre en primero de carrera, sepa lo que es Erasmus y todas las posibilidades que le ofrece. Pero, bueno, esto no es una carrera de velocidad sino de fondo, y empezaremos a recoger los frutos a medio plazo.