Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) difícilmente olvidarán este 'annus horribilis'. A la muerte de importantes líderes y las deserciones a mansalva se sumó el miércoles el audaz rescate militar de las 'joyas de la corona', sus rehenes más valiosos: Ingrid Betancourt, tres contratistas estadounidenses y once policías y militares. El varapalo es de tal índole que algunos observadores se atreven a pronosticar el fin próximo de la organización armada que apenas un decenio atrás era la más poderosa del continente.
El 'secretariado' de las FARC, liderado por el antropólogo 'Alfonso Cano', no ha hecho ningún comentario al operativo de inteligencia militar que, orquestado como si fuera una función de teatro, devolvió la libertad a la ex candidata presidencial delante de las propias narices de una columna entera de guerrilleros.
Sin duda que es el golpe más duro que la guerrilla ha recibido en sus 44 años de historia porque, aunque mantienen veintiséis secuestrados políticos y setecientos extorsivos- ha perdido la parte más importante del botín para negociar un acuerdo humanitario.
Las FARC comenzaban el año con gran proyección internacional al entregar unilateralmente a Clara Rojas y Gloria Polanco. Entonces, con ayuda del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, todavía insistían en sus reclamaciones de una zona de despeje en los municipios de Pradera y La Florida, así como que el Gobierno les reconociera el estatus de beligerancia. En febrero repetían el gesto con cuatro cautivos más.
Pero desde el año pasado ya se barruntaba que las cosas no iban del todo bien. La huída del subintendente John Pinchao aportó datos claves que las Fuerzas Armadas utilizaron para controlar mayores extensiones de territorio, localizar los campamentos guerrilleros y conocer mejor los usos y costumbres de los rebeldes.
Luego en varios enfrentamientos murieron destacados jefes: 'El negro Acacio', alias 'JJ', y 'Martín Caballero' y, sobre todo su 'canciller' y 'número dos' 'Raúl Reyes', víctima del bombardeo a un campamento fronterizo con Ecuador.