
Chavez, con el presidente boliviano Evo Morales. /EFE
Bush ya está en Japón
Pocos meses le restan ya en el cargo al actual presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que no obstante sigue ejerciendo como tal y ha llegado ya a la isla japonesa de Hokkaido para participar en la cumbre anual del Grupo de los Ocho (G-8), que estará centrada en esta ocasión en el cambio climático y los precios de las materias primas.
La cumbre, que ya ha levantado grandes protestas en Japón, se celebra entre los días 7 y 8 de julio, y en ella se condenará el régimen de Robert Mugabe en Zimbabue, según ha señalado la Casa Blanca. Posteriormente está el Encuentro de Grandes Economías del 9 de julio que reúne al G8 con otros ocho países, entre ellos China, India y Brasil.
Las expectativas no son positivas: inmersos todavía en el entramado del proceso de ratificación de la ampliación del protocolo de Kyoto, se espera que los países asistentes no declaren avances significativos en la lucha contra el calentamiento global.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, ferviente detractor de George W. Bush, desea reactivar el diálogo con Estados Unidos una vez que sea elegido el nuevo presidente del país norteamericano, según ha informado el Ministerio de Comunicación de Venezuela. El venezolano sostuvo una breve conversación ayer con el embajador estadounidense en Venezuela, Patrick Duddy, al concluir un desfile militar por la celebración de la firma del Acta de Independencia.
"Si yo fuese estadounidense me tocaría votar, pero no voto por ninguno de los dos. Que gane el que gane, pero que podamos sentarnos a conversar. Yo lo hacía con (Bill) Clinton, nos sentábamos a hablar", ha señalado Chávez .
"No queremos guerra. Estas son más bien armas para la paz", ha asegurado Chávez haciendo referencia al desfile desplegado por el Ejército venezolano, con motivo de la celebración de los 197 años de la independencia. Lo acompañaron en el acto Evo Morales, presidente boliviano, entre otros.
El aspirante demócrata a la Casa Blanca y senador por Illinois, Barack Obama, que podría convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos, se enfrentará a John McCain, el nominado republicano, en las elecciones de noviembre.
Obama e Iraq
El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, ha reiterado por su parte sus planes de poner fin a la guerra en Iraq y se ha mostradosorprendido por las reacciones provocadas por su comentario de que podría "refinar" su cronograma para la retirada de los soldados estadounidenses.
"Decir que voy a refinar mis políticas no es de ninguna manera inconsistente respecto a mis declaraciones previas y no cambia mi postura estratégica de que hay que terminar esta guerra y que le voy a poner fin como presidente", ha afirmado Obama a los periodistas en su avión de campaña.
El candidato, que basó su carrera a la nominación demócrata en su inicial y feroz oposición a la guerra, había asegurado esta semana que podría modificar su plan de retirada de soldados en los 16 meses siguientes a su llegada al poder si cambiaban las condiciones en el terreno iraquí.