La concejala de Festejos del Ayuntamiento de Siero, Ángela Llende, renunció la pasada semana a las competencias derivadas del área tras un percance ocurrido durante las fiestas de El Berrón con la documentación de dos feriantes que no reunían los requisitos necesarios para instalar las atracciones en el escenario de la fiesta.
Según explicaron fuentes municipales, el pasado 11 de julio la Policía Local se acercó hasta el lugar de la fiesta y procedió a una revisión de la documentación de los feriantes, labor que se realiza como rutina en cualquier celebración con atracciones. Las mismas fuentes señalaron que dos de los carruseles carecían de los permisos necesarios, por lo que los agentes de la Policía Local procedieron a su precintado.
Sin embargo, la decisión no gustó ni a los feriantes ni a la Sociedad de Festejos de El Berrón, que procedieron a iniciar gestiones para tratar de que se abrieran las atracciones. Los feriantes tienen la obligación de presentar toda la documentación cuando se instalan en una fiesta y los seguros, sin una autorización administrativa, no tienen valor, por lo que en caso de accidente el seguro no se haría responsable de los daños. De hecho, en los pasados Güevos Pintos la Policía precintó las camas elásticas porque carecían de permisos.
Ante las protestas de la Sociedad de Festejos de El Berrón, los ediles socialistas Octavio Serrano y Mari Luz Quince, que se encontraban en la celebración mediaron con el alcalde de Siero para proceder a la apertura de las atracciones, decisión no compartida por Ángela Llende, quien según fuentes municipales «se negó a dar manga ancha en un asunto donde se jugaba la seguridad pública; y el pasado lunes se reunió con Corrales y solicitó dejar de ejercer como concejala de Festejos».
Versiones distintas
Como en toda historia, en esta las versiones también son diferentes según las partes implicadas. El alcalde de Siero, Juan José Corrales, aseguró ayer que Llende no renunció en ningún momento a la concejalía y añadió que «asumiré el área de Festejos que gestionaré yo solo para evitar problemas». Sin embargo, el pasado 16 de julio Corrales firmó un decreto «en aras de una mejor distribución de asuntos y materias entre Festejos y la que ostenta competencias delegadas en materia de Cultura, dada la estrecha vinculación entre ésta y los festejos y fiestas populares y la necesidad de evitar interferencias o zonas de fricción innecesarias».
El decreto resuelve la revocación de la delegación de Ángela Llende como edil de Festejos e incluye las competencias a favor de Mari Luz Quince, concejala en la actualidad de Cultura, Deportes y Educación.
Por otro lado, el presidente de la Sociedad de Festejos San Martín de La Carrera, de El Berrón y alcalde pedáneo de la parroquia, Juan Méndez, remitió un escrito al alcalde en el que calificó la actitud de Ángela Llende de «despótica, soberbia y poco progresista» y requirió a Corrales «que tome cartas en el asunto para evitar que este tipo de desmanes se reproduzcan en el futuro».
Méndez asegura en el escrito que fue la propia Llende la que firmó la orden de precinto de las atracciones, mientras que fuentes municipales explicaron que dichos trámites no necesitan de una firma expresa del responsable de área, ya que se encarga del expediente un técnico municipal. Por su parte, el regidor sierense señaló ayer que la protesta de Méndez es «inadecuada y desmesurada».