El portavoz del grupo parlamentario de IU-BA-Verdes, Jesús Iglesias, considera que "la decisión del Ejecutivo de Asturias de subir el precio de la vivienda protegida en más de un ocho por ciento supone que este gobierno socialista se ha plegado a los intereses de los constructores y promotores".
En un comunicado, añade que "el Gobierno asturiano se equivoca si piensa que la mejor manera de afrontar la crisis económica es incrementar los precios a los ciudadanos en beneficio de los que se han hecho millonarios hace unos meses".
"No es racional que cuando el mercado genera una reducción en el precio de la vivienda libre, sea precisamente un gobierno que se define de izquierdas el que suba el precio de la vivienda protegida", opina Iglesias.
Ello "porque de esta manera se deja sin sentido el propio concepto de vivienda protegida, como mecanismo que facilita la adquisición de vivienda más barata como consecuencia de la acción de las administraciones", apunta.
Para el también coordinador general de Izquierda Unida en Asturias, "ahora cobran sentido las declaraciones de Apolinar Cuesta, presidente de Asprocon, en las que manifestaba que los constructores se encontraban más a gusto con el gobierno socialista que con presencia de IU".
Añade que "es totalmente falso que la subida acordada por el Consejo de Gobierno responda a las necesidades del Código Técnico de Edificación".
Agrega: "El incremento del precio sólo se explica por la voluntad de mantener el mismo nivel de beneficio de promotores y constructores que en la época de bonanza, cuando ahora estamos en una situación de clara crisis económica".
El portavoz de IU-BA-Verdes en la Junta General asegura que "de nuevo se adoptan medidas que suponen que quienes se tienen que apretar los cinturones son sólo los trabajadores, obligando a los ciudadanos a pagar un precio mayor para cubrir una necesidad básica como es la de vivienda".
"Un verdadero Gobierno socialista no debería caer en manos de los constructores", insiste Iglesias.
Recuerda que "además, el Ministerio había actualizado los precios del módulo de la vivienda protegida a principios de año, subiéndolo en un 4,2 por ciento, con lo que la subida para un nuevo comprador supondrá más de un doce por ciento".
"El objetivo último de los constructores es intentar vender el stock de viviendas libres que no tienen salida en el mercado por la crisis, recalificándolas como protegidas, manteniendo el precio y sin perder un duro, y los promotores saben además que el acceso a un crédito para una protegida es más fácil porque se trata de un préstamo concertado con el Ministerio", explica Iglesias.