A pesar de que la gaita es el instrumento tradicional más conocido en Asturias, hasta hace pocas décadas no era el más utilizado. La música de la bandurria, aunque menos conocida, predominaba en fiestas y reuniones vecinales, pues eran muy pocos los afortunados que tenían una gaita y que sabían utilizarla. Así lo relató ayer Jose Ángel Llaneza, profesor y comisario de la exposición sobre bandurrias y rabeles organizada por la Escuela de Música Tradicional Asturiana Manolo Quirós.
La muestra, que podrá visitarse hasta el 30 de julio en los bajos del nuevo estadio Carlos Tartiere, está formada por 17 piezas, algunas procedentes de otras comunidades autónomas, e incluso llegadas de otros paises, así como carteles ilustrativos sobre la historia de estos instrumentos.
Llaneza explicó que la bandurria procede de la época medieval y se empleó hasta la pasada década de los 80, principalmente en el oriente asturiano. «En el resto de España existe el rabel, un instrumento que posee características diferenciadas con las bandurrias», subrayó el comisario.
Al acto también acudieron el coordinador de la escuela, José Manuel Fernández y la concejala de Educación, Isabel Pérez-Espinosa, quien aseguró que el Ayuntamiento «es el que más apoya a la cultura tradicional asturiana».
«Hay gente que se cuelga medallas y otros trabajamos discretamente, hecho avalado por las 14 ediciones de la Muestra de Folklore Asturiano, la más importante de la región», sentenció Espinosa. La concejala anunció que la docencia sobre instrumentos tradicionales continuará y contará con nuevas aulas en el colegio público de Las Caldas Por la escuela de música, creada en el año 2002, han pasado más de 300 alumnos, de los cuales unos 20 se especializaron en la bandurria.
En la actualidad, artistas como Xuaco Amieva han recuperado este instrumento.