Parece que el subsuelo del Museo de Bellas Artes, en pleno casco histórico de Oviedo, está empeñado en modificar la historia de la ciudad y tener un suculento hueco en los libros de texto. Pero, al final, el hallazgo de la fuente que el análisis del Carbono 14 data en el siglo IV puede ser «una llamarada» que acabe por extinguirse, según mantiene el catedrático de Historia Medieval, Juan Ignacio Ruiz de la Peña. Los expertos en Historia ya han concluido que «en Oviedo no hubo una ciudad romana» y hasta el propio director general de Patrimonio se muestra cauto ante cualquier giro de los ancestros. Prefiere esperar a que haya más resultados.
Quien más cerca ha estado de los restos de la fuente romana, ahora precintados, es Rogelio Estrada, director de las excavaciones del Museo de Bellas Artes. Y él tampoco quiere hablar de una urbe romana. Ayer, en declaraciones a la agencia EFE, Rogelio Estrada afirmó que antes de asegurar la fecha de la fundación de la capital de Asturias es necesario «completar el puzzle» con todos los hallazgos encontrados en la calle de la Rúa. Un día antes, el catedrático de Historia Antigua, Narciso Santos Yanguas, explicó a este periódico la importancia de encontrar cerámicas, monedas o restos materiales en el entorno de la fuente para una datación más fidedigna. Sin este tipo de elementos sería difícil concluir, al cien por cien, el origen romano de la ciudad.
La fuente fue una sorpresa un tanto esperada para Estrada. Considera lógicos este tipo de descubrimientos «cuando se excava en pleno corazón del caso antiguo, que es una zona de evidente potencialidad arqueológica». Con todo, prefiere que sean «los investigadores» quienes «valoren» los restos para «completar el puzzle de la ciudad».
Y eso mismo es lo que tiene en mente Juan Ignacio Ruiz de la Peña. El director del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA) organizará una mesa redonda «en octubre o noviembre» en la que sentará a varios expertos para debatir sobre la importancia de la fuente y su influencia en la historia de la ciudad. El objetivo es lograr una «voz única», consensuada y evitar especulaciones.
Ruiz de la Peña llamará a diversos arqueólogos, encabezados por Rogelio Estrada, y hasta a algún especialista de fuera de Asturias, como es el catedrático de Arqueología de la Universidad del País Vasco, Agustín Azcárate, entre otros.
Más estudios
El director general de Patrimonio aplaude la iniciativa, porque «no son los políticos» a los que corresponde valorar los resultados. «Me parece muy buena idea que sean expertos los que se siente a ver qué pasa con Oviedo antes de la fundación», dijo.
Ello no ocurrirá hasta que se tengan todos los resultados de los análisis. Aún faltan más exámenes de los restos de la fuente de la Rúa y se investigará La Foncalada, que hasta ahora ha estado fechada a caballo entre los siglos IX y X. «Se va a excavar de nuevo para localizar los morteros antiguos y se volverán a datar», detalló Rodríguez Asensio. El trabajo no es sencillo por su enclave en pleno centro de la ciudad y rodeada de edificios de viviendas. Pero es lo que manda la historia, siempre en estudio.