En esta línea se viene a enmarcar la «Carta Europea para la igualdad de hombres y mujeres en la vida local» elaborada por el Consejo de Municipios y Regiones de España, contando con el apoyo de la Comisión Europea y que es una profundización más en los procesos de desarrollo en políticas de igualdad, contribuyendo de forma importante a la promoción de estas políticas. Aunque al día de hoy persiste un desajuste entre el reconocimiento 'de jure' del derecho a la igualdad y su aplicación real y efectiva.
Ateniéndonos al título del presente artículo de opinión de las mujeres que nos integramos en ASIA tenemos conciencia de que la igualdad de hombres y mujeres es un derecho fundamental para todos y todas y constituye un valor capital para la democracia. Considerando que en la lucha contra la desigualdad se ha avanzado de forma importante y decisiva, creando sinergias duraderas, también somos conscientes de que se siguen manteniendo desigualdades políticas, económicas y culturales que se plasman en importantes diferencias salariales y en una menor representación en el campo del ejercicio político.
Las instituciones políticas de carácter local son los lugares para comenzar a perfeccionar estas políticas de igualdad. Desde este presupuesto podemos combatir con eficacia unas desigualdades que, en la mayoría de los casos, son el resultado de unas estructuras sociales que se han fundado en múltiples estereotipos y que se manifiestan en la familia, la educación, la cultura, los medios de comunicación, el mundo laboral, etc.
La libertad y la igualdad configuran los pilares básicos de la democracia y están en la esencia misma del desarrollo, consolidación y ejercicio de cualquier práctica democrática. Al mismo tiempo, la igualdad entre hombres y mujeres viene a constituir la clave de todo éxito económico y social en todos los aspectos de representación y actuación económica.
Por último consideramos que esta igualdad se debe conseguir desde la predisposición, el interés y el esfuerzo de todas y cada una de nosotras. Tener la conciencia que nada se nos va a dar gratuitamente y que sólo el esfuerzo común nos aproximará a las metas que todas y todos consideramos necesarias de alcanzar. Puesto que una participación y una representación equilibrada de las mujeres y de los hombres en la toma de decisiones y en los puestos de dirección son la clave para la existencia de una vida en democracia basada en la libertad y la igualdad.
Isabel Area es concejala de ASIA





