Según el edil, el número de quejas relativas al mal estado del enlosado de los pavimentos peatonales hace necesario que se adopten medidas urgentes, ya que existe riesgo de caídas y torceduras por las que luego el Ayuntamiento tendrá que indemnizar a los afectados.
Álvarez asegura además que el pago de ese tipo de indemnizaciones se ha convertido en algo frecuente en el municipio, lo que supone un gasto innecesario al que habría que «poner solución».





