Las obras se ejecutarán sobre unos 300 metros de la carretera AS-323 entre la zona felguerina de Vega y el distrito de Tuilla. Están presupuestadas en 480.000 euros y cuentan con un plazo de ejecución de tres meses. Las previsiones municipales se centran en comenzar los trabajos la próxima semana y, casi al mismo tiempo, iniciar la comercialización de los cerca de 32.000 metros cuadrados de suelo industrial. Hasta la finalización de la reforma, la circulación se desviará por el vial interior del polígono.
Los encargados de las obras deberán abordar la modificación de la planta de un tramo de unos 300 metros de la carretera Vega-Tuilla, que afecta al área industrial. Es necesario elevar el firme de la vía para adaptarla al nivel del puente de acceso y a la plataforma de La Moral, modificada en su día según las condiciones de la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN). Se trataba de un paso imprescindible para lograr su aprobación a la iniciativa.
Empleo estable
La concejala de Urbanismo de Langreo, María Fernández, expresó ayer su confianza en poder abordar de inmediato el proceso de venta de las parcelas. El Ayuntamiento ha recibido solicitudes de suelo que triplican la superficie que saldrá a la venta. El consistorio aprobó en abril los pliegos de condiciones el proceso, que primará el carácter innovador de la iniciativa, la creación de empleo estable, la cuantía de la inversión anunciada y sus efectos sobre la economía del municipio.
El polígono de La Moral es una de las grandes apuestas municipales de Langreo para reactivar la economía. Por eso, el Consistorio tratará de «blindar» desde el principio todo el procedimiento de adjudicación de las parcelas del polígono para evitar especulaciones con el terreno. Se trata de asegurar, argumenta el equipo de gobierno, que las empresas adjudicatarias no revendan sus parcelas ni abandonen su actividad en un plazo de mínimo de 10 años, salvo causas que el Ayuntamiento considere justificadas.
Por otra parte, la comisión de Urbanismo trabajó ayer en los últimos aspectos pendientes del nuevo Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) con el objetivo de que el Pleno de junio pueda debatir sobre su aprobación inicial. Así, la sesión sirvió para concretar la reserva de una parcela en Sama para el futuro palacio de justicia que el Ayuntamiento y los profesionales reclaman para Langreo.





