La pista de patinaje de Moreda, que se recubrió recientemente, contará con unas gradas para albergar a 3.500 espectadores. Es lo único que falta para completar una obra de la que ya disfrutan los patinadores locales, que ya se entrenan con intensidad de cara a la gran cita de setiembre, al igual que otros deportistas procedentes de otras comunidades y países que se han acercado los últimos meses a conocer la ciudad.
Roberto Marotta se llevó una grata sorpresa por la instalación gijonesa ubicada en El Natahoyo y apuntó que «tiene una calidad enorme y por sus buenas condiciones podrían batirse hasta varios récords mundiales, que darían más realce a la competición, que, a buen seguro, será mejor que la celebrada en Corea y Cali el verano pasado».