
Según informaron ayer fuentes judiciales, el Ministerio Fiscal reclama una pena de un año de cárcel para Del Valle, al que acusa de haber incurrido en 2006 en un delito de coacciones a una menor de 13 años de La Calzada, con la que había contactado a través de las páginas de una revista. La Fiscalía pide además las penas accesoria de inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo que dure la condena, así como la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de su víctima y de su lugar de estudios durante tres años. En este tiempo tampoco podrá comunicarse con la menor. Exige además el pago de 6.000 euros en concepto de responsabilidad civil, por los daños morales causados.
La acusación particular, por su parte, eleva la solicitud de pena a dos años y medio de prisión, al entender que Santiago del Valle incurrió además en un delito de abuso sexual. Igualmente solicita la inhabilitación para el sufragio pasivo y el alejamiento de su víctima durante 3 años, aunque aumenta hasta 12.000 euros la indemnización solicitada en concepto de responsabilidad civil.
La defensa de Santiago del Valle reclama la libre absolución de su representado, al entender que el acusado «no coaccionó en modo alguno a la menor, ni tampoco llevó a cabo ningún acto de abuso sobre la misma». Así, considera que los hechos descritos por las otras dos partes «no son constitutivos de infracción penal», por lo que «no cabe hablar de autoría ni de forma alguna de participación». El abogado de Del Valle alega como eximente completa de su responsabilidad penal que el imputado «se encuentra diagnosticado de esquizofrenia paranoide».
Entre las pruebas testificales solicitadas por los abogados se encuentra la de Isabel García, esposa de Santiago del Valle, a petición de la defensa.
Simuló ser una niña
Según relatan en su escrito de calificaciones el Fiscal y la acusación particular, Santiago del Valle, haciéndose pasar por una niña de 13 años, contactó a principios de 2006 con la menor de La Calzada, que entonces tenía también 13 años, a través de un mensaje incluido en el servicio de amistad contactos de la revista 'Telenovela'. Unos meses más tarde se presentó en el domicilio de la menor «al objeto de entrevistarse con ella», lo cual fue impedido por su madre.
Santiago del Valle, que entonces residía en Sevilla, trasladó su domicilio a Gijón, a un piso próximo a la vivienda de la niña, y se matriculó además en los cursos para mayores del IES Mata Jove, donde estudiaba la menor. El texto de la Fiscalía señala que desde setiembre de 2006 el acusado empezó a seguir a su víctima a todas partes y le realizaba proposiciones de naturaleza sexual. Ante el rechazo de la niña, Del Valle respondía insultándola con calificaciones como «puta, guarra, zorra y similares». Fiscal y acusación señalaron que la menor se sentía totalmente coaccionada y que tenía que acudir a clase acompañada de otra persona.





