
Mayor Oreja llamó al presidente del PP para comunicarle que no podía acudir a un encuentro publicitado de antemano cuando se trataba de celebrar una «conversación privada», según informaron fuentes de los populares vascos. «Rajoy entendió perfectamente estas razones y aseguró que él no tenía nada que ver con la filtración de la entrevista», explicaron las mismas fuentes. No obstante, la cita está pendiente y tendrá lugar en próximas fechas, aunque no antes del 25 de mayo, puesto que el presidente del grupo popular en el Parlamento Europeo estará fuera de España hasta esa fecha.
Sí se reunió ayer con Rajoy el que fuera jefe de gabinete de Mayor en el ministerio del Interior, el diputado Gustavo de Arístegui, en un encuentro que resultó «amigable y fructífero», según explicó después Arístegui a las puertas de la sede de su partido, donde también se mostró favorable a la «unidad del PP» y dispuesto «a colaborar en la construcción de una alternativa al Gobierno del PSOE».
Rajoy intenta así buscar un cauce propicio para solucionar el conflicto que le enfrentó a María San Gil y que, a su vez, ha provocado una división interna en el partido del País Vasco. Los primeros pasos del líder popular han sido de acercamiento a la dirigente donostiarra, a la que ha enviado diversos mensajes conciliadores, como la garantía de que hará todos los esfuerzos que estén en su mano para superar la crisis.
Además, se desmarcó abiertamente de las críticas de los miembros de la dirección nacional que reprocharon a San Gil su conflictiva rueda de prensa por coincidir con el último atentado de ETA, según informan fuentes oficiales del PP.
«El presidente no reprocha nada a María y está en la mejor predisposición de reconducir este asunto», afirmó un portavoz de Rajoy. «Confía plenamente en el liderazgo de la presidenta del PP vasco y desea que sea candidata en el congreso de julio», añadió la misma fuente. Por su parte, los populares del País Vasco reconocen los esfuerzos del presidente nacional para superar sus diferencias con San Gil, pero estiman que la dirigente ha tomado ya la decisión de no presentarse a la reelección en julio.
La mayoría del PP vasco no comparte «la desconfianza» de su presidenta hacia Rajoy, aunque sí la sienten hacia ella por haber actuado de forma «unilateral», sin contar con ellos, según fuentes populares, que confirmaron que anteayer, durante el encuentro que mantuvo el grupo parlamentario con San Gil , un total de 10 de los 15 diputados del PP vasco pidieron a su presidenta que rectificara en su postura.





