La autopista del Huerna discurre por un terreno difícil. Los desmontes se suceden a lo largo del trazado y en ellos fue necesario estabilizar el terreno. Para hacerlo, según recuerdan técnicos vinculados a la obra en aquellos años, a principios de los ochenta, se llevaron a cabo multitud de estudios geotécnicos. Los medios utilizados fueron los más avanzados de la época, el coste desmesurado, y las técnicas utilizadas, tanto para estudiar el terreno como para anclarlo y evitar desprendimientos, las más punteras de aquel momento.
Los elementos utilizados para 'coser' las laderas y estabilizarlas son bien visibles a la largo del trazado. Eso sí, tan complejo mecanismo para evitar argayos requiere de un mantenimiento, del que se encarga Aucalsa.
A la hora de conocer las causas exactas del derrumbe, los expertos optan por la prudencia. En principio todo parece apuntar a la lluvia: provoca que el terreno 'entre en carga', se empapa y se desestabiliza. Pero, ¿por qué ha tardado 23 años en ocurrir? Los cambios en la roca, en los elementos de sujeción, o en cualquier otro aspecto pudieron ser los detonantes.