El 2006 ha traído consigo un nuevo tramo de la Autovía del Cantábrico y con ello una ligera reducción del tiempo necesario para acceder desde el centro de la ciudad al aeropuerto y, de allí, a Soto del Barco. Ayer por la tarde, con unas condiciones de tráfico inmejorables, llegar a la rotonda de La Carriona desde el Alto del Praviano requería un tiempo de 12 minutos si se optaba por utilizar el tramo de autovía inaugurado el pasado viernes por la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. La mejor opción hasta ese día requería un mínimo de quince minutos.
La situación de los accesos a la ciudad en la nueva autovía, especialmente el de La Cruz de Illas, es la principal causa de que las diferencias de tiempo sean tan ajustadas. Ayer, con escaso tráfico y todos los semáforos en verde, sólo el tramo que une la rotonda provisional de La Carriona (junto a la Variante) y el flamante enlace con la autovía, necesitanba de tres minutos para ser recorrida.
Sin atascos
De todos modos, todo hace prever que en una jornada con unas condiciones de tráfico denso, la opción de la autovía se mostrará visiblemente más eficaz, dada la tendencia que hasta la fecha mostraba la vieja N-632 a generar atascos.
Ahora, previsiblemente, los principales problemas de tráfico se trasladarán a los ya mencionados enlaces del nuevo tramo de autovía. Especialmente el de La Cruz de Illas, llamado a ser el principal acceso al centro de la ciudad desde Galicia.
La estrechez de la calzada que une La Carriona con el nuevo enlace y la precaria situación de la rotonda que conecta con la variante hacen al tramo candidato a retenciones. Está previsto el desdoblamiento de, al menos, parte de esa calzada, la que une Buenavista con el centro comercial y el cementerio municipal, pero las obras aún no cuentan con fecha de ejecución. Para el resto del vial aún no hay solución decidida.
Tampoco tiene solución rápida el enlace de La Luz, que en un futuro y, merced a varios convenios urbanísticos, llegará con una calzada de doble ancho hasta Los Canapés. Por ahora desemboca en la ya saturada travesía que une los barrios del sur del concejo con Las Vegas y Los Campos.
Ayer, día de Año Nuevo y con un tráfico escaso, el acceso al centro de la ciudad resultaba fluido, lo que permitió recorrer la distancia entre las proximidades del aeropuerto y la rotonda provisional de La Carriona en el tiempo de 12 minutos. Hacia las cinco y media de la tarde, la altura de los viaductos de la nueva autovía permitían comprobar cómo el viejo trazado quedaba desierto mientras el tráfico era fluido en el tramo recién inaugurado.
Todo ello propició que, al cierre de esta edición, no se conocieran incidentes de consideración en el nuevo tramo desde su estreno, salvo el que evidenciaba la presencia en uno de los arcenes del cuerpo sin vida de un zorro, previsiblemente víctima de un atropello, tras acceder a la calzada desde algún resquicio del vallado que separa la vía del entorno.