Siete provincias cuentan con más de un centenar de trabajos rechazados por españoles, según recoge el Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura correspondiente al cuarto trimestre de 2005. Se trata de Madrid, Zaragoza, León, Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona. El Ministerio de Trabajo instauró este listado el pasado 1 de julio para que los empresarios autóctonos contraten extranjeros en su país de origen y puedan cubrir los empleos que necesitan y que no tienen éxito entre la mano de obra nacional.
Este mecanismo es ajeno al cupo de la Ley de Extranjería y está destinado a inmigrantes no comunitarios. El departamento que dirige Jesús Caldera mantiene que aún es pronto para hacer una evaluación del sistema y guarda silenció sobre sus resultados.
El abanico de ocupaciones rechazadas resulta muy variado, aunque el ministerio mantiene que sólo abarca un 10% del total de profesiones existentes. Además, en las siete provincias citadas el registro es muy extenso. Sus necesidades superan el centenar. Algunas de sus vacantes figuran de manera muy concreta. Por ejemplo, la capital aragonesa precisa un lavacoches pero especifica que «a mano», o un trabajador de la construcción capaz de subirse «a grandes alturas»; y León, «un trabajador para la cría de abejas», mientras que Barcelona y Tarragona buscan un «empleado de servicios funerarios» y Madrid, un «oficial de inhumación y exhumación».
Los empresarios interesados en cubrir estas vacantes tienen que solicitar autorización de residencia y de trabajo para extranjeros «con nombre y apellido», sin necesidad de presentar su oferta en las oficinas del Servicio Público de Empleo (antiguo INEM). Un requisito imprescindible es que la actividad requerida esté incluida en las ocupaciones del Catálogo.
Deportista y entrenador
Casi todas las provincias inician su lista con la búsqueda de «deportista profesional» y «entrenador deportivo». Precisamente, Cáceres, que es la que menos demandas presenta, limita sus necesidades a esas dos ocupaciones.
Las relaciones provinciales incluyen igualmente múltiples trabajos vinculados con los servicios, sobre todo con la hostelería. Son escasos los catálogos que carecen de solicitudes de camareros, cocineros, panaderos o pasteleros. Huesca, Las Palmas, Lanzarote, Murcia, Vizcaya y Ceuta reclaman un «preparador de pizzas», Pontevedra un «galletero»; Madrid, una «azafata de degustación», y Ceuta, un «churrero».
Otro dato constatado es que las listas reflejan una importante carencia de pastores. Cádiz, Jaén, Sevilla, Huesca, Teruel, Zaragoza, Baleares, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Toledo, Ávila, Burgos, León, Palencia, Valladolid, Zamora, Alicante, Valencia, Pontevedra, Navarra, y La Rioja solicitan personal para cubrir esta ocupación.
Muy especializados
Por otro lado, la especialización es tal que en Teruel no vale cualquier peón. Esta provincia necesita siete clases de trabajadores capaces de afrontar tareas que van desde la agrícola hasta la construcción de edificios, tras pasar por la de obras públicas. Ciudad Real precisa diversos tipos de ganaderos para atender vacas, ovejas, cabras, cerdos, caballos, conejos y perros; Navarra, 9 de dependientes; Tenerife, 10 de soldadores dedicados, entre otras funciones, a estructuras metálicas pesadas y a manipuladores por electoescoria y aluminotérmico; Zaragoza, 16 de operadores de máquinas, entre los que figuran los encargados de la elaboración de perfumes y del envase de leche; y León, 22 de mecánicos especializados en diferentes áreas.
Algunas profesiones demandadas se encuentran relacionadas con actividades características de la provincia. Este es el caso de Huesca, que necesita un 'pistero' (preparador de pistas en la nieve).