Un hombre ahogado en la bahía de Poniente y una mujer colombiana herida grave tras ser víctima de un episodio de violencia doméstica empañaron el arranque de 2006 en Gijón.
El suceso más dramático del día de Año Nuevo ocurrió ayer por la tarde frente a la playa de Poniente. Un varón de mediana edad -entre 50 y 60 años- murió ayer ahogado tras caerse al agua. Una persona que paseaba por la zona avistó el cadáver flotando pasadas la cuatro y media y avisó al 112. El mal estado de la mar desaconsejó la salida de la embarcación de Salvamento Marítimo, con base en El Musel, por lo que del rescate se encargó el grupo de bomberos de Asturias a bordo del helicóptero de la entidad.
El cadáver, que finalmente fue recuperado en las cercanías del puerto, quedó en manos del Cuerpo Nacional de Policía. Agentes de la Policía Científica le tomaron las huellas dactilares para intentar conocer su identidad, ya que el fallecido, que estaba vestido, no portaba encima documentación. Fuentes de la comisaría gijonesa explicaron a EL COMERCIO que llevaba poco muerto y trabajan como hipótesis más plausible el que esta persona fuese arrastrada por un golpe de mar, ya que ayer el Cantábrico saltaba con fuerza por el espigón de Poniente.
Posteriormente el cuerpo fue trasladado a la cámara del tanatorio de Cabueñes, donde permanece a la espera de que sus familiares lo reclamen. Al cierre de esta edición seguían siendo desconocidos los datos sobre esta persona y las circunstancias del accidente.
También durante el primer día del año una mujer colombiana de 33 años fue acuchillada por su pareja, de la misma nacionalidad, en un piso de alquiler del portal número dos de la calle de Alarcón. Los hechos ocurrieron bien entrada la madrugada del 1 de enero. Entre las cinco y las seis de la mañana. El sueño de los vecinos se vio perturbado por el sonido de golpes y gritos de auxilio procedentes del interior de la vivienda de la pareja, un quinto piso.
La Policía Local de Gijón, tras se requerida su presencia en el inmueble, se encontró la puerta del domicilio abierta y a agresor y víctima en el dormitorio principal de la casa. La mujer, Judith J. G., estaba consciente y sangraba abundantemente por la espalda. Una UVI móvil la trasladó con pronóstico reservado al hospital de Cabueñes, donde quedó ingresada. Su compañero le asestó cuatro puñaladas en la espalda, tres de ellas superficiales y una cuarta más profunda en el costado izquierdo, que le alcanzó un pulmón.
El presunto maltratador, Francisco Antonio R. M., de 31 años, fue reducido y detenido por los funcionarios municipales. Después de pasar por el Centro de Salud de La Calzada, para someterle a un examen médico, el colombiano fue conducido a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía.
El tiempo, protagonista
Al margen de esos sucesos, las fuerzas de seguridad tuvieron menos trabajo por la noche que cualquier sábado. El auténtico protagonista de la Nochevieja fue el mal tiempo. La lluvia, el granizo y los rayos. Sus efectos se dejaron sentir en la red semafórica de la ciudad, que quedó fuera de servicio en la zona centro entre la una y media y las dos y cuarto de la mañana.
La Policía Local de Gijón también hizo menos controles de alcoholemia de los habituales por las malas condiciones climatológicas. Cinco personas dieron positivo. Agentes municipales cortaron también al tráfico, excepto para servicios públicos, la carretera AS-17 (Piles-Infanzón) entre Dionisio Cifuentes y el camino de La Peñuca. Fue entre las ocho de la mañana y la nueve y media para evitar atropellos de los jóvenes que salían en tropel de la fiesta de fin de año de una discoteca de La Pipa.
Hubo también conatos de pelea que no pasaron a mayores en El Jardín, el Náutico y la zona de bares de Rodríguez Sampedro. Además un conductor resultó ileso tras empotrarse un Ford Escort contra una farola del Muro. La Policía Local también detuvo ayer por la tarde frente a El Jardín a O. F. R., de 33 años, quien estaba reclamado por un juzgado de Gijón.