La elaboración del proyecto fin de carrera es una asignatura más, un requisito universitario sin el cual ningún ingeniero puede obtener su título. De ahí que la elección de los objetivos investigadores de los alumnos de cada promoción tienda a realizarse más desde una óptica académica que con una perspectiva laboral. Incluso habiendo de por medio un certamen promovido por el Ayuntamiento de Gijón, que premia las mejores ideas y las más brillantes soluciones.
Sin embargo, a los ganadores de la convocatoria municipal de este año la apuesta les ha resultado ventajosa, porque, al margen de laureles y reconocimientos, Elvira Estrada, Alejandro Garmón, Víctor López y Alejandro González han logrado, en su mayor parte, diseñar con cada trazo, punto, medida o chip de su proyecto los primeros rasgos de su prometedora vida profesional.
ELVIRA ESTRADA RODRÍGUEZ
Primer premio de Diseño Industrial
Construir un sueño
De los cuatro primeros premios, el título de su proyecto es el más complejo: 'Sistema de posicionamiento y orientación de sensores ultrasónicos para inspección de probetas mediante técnicas de inmersión y de chorro de agua'. Para los muchísimos profanos en la ingeniería mecánica relacionada con los procesos de fabricación de máquinas, al término de la lectura del mero epígrafe, el nivel de información es el mismo, sino inferior, al que se disponía al comienzo de ella.
Y, sin embargo, de la investigación de esta joven villaviciosina no sólo se va a extraer una mayor garantía de seguridad laboral y ciudadana, sino que se verá plasmado en un prototipo. El dibujo que ideó durante casi un año será una máquina que la empresa Interlab Ingeniería Electrónica utilizará para inspeccionar el control de calidad de los productos generados por clientes tales como Arcelor, Sidenor, Vicinay, Renfe o Alstom. Tiene 28 años y participará en la construcción de su propio proyecto.
«La idea nació de la petición que Interlab formuló a la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería. Acepté enseguida, porque es lo que tiene el diseño mecánico, que haces algo realizable, aplicable. Ya estoy trabajando para ellos en el desarrollo del sistema de aplicación que están haciendo», afirma didáctica, dulce y segura, Elvira Estrada. De momento, lo hace desde Gijón a media jornada, porque trabaja en la otra media en un proyecto para otra empresa. «Pero cuando acabe me tengo que ir a Madrid, donde tiene la sede la empresa. Entonces me tocará ponerlo en marcha», apostilla, exultante.
VÍCTOR LÓPEZ ARIAS
Primer premio de Seguridad Industrial
El primero de España
El suyo también fue un encargo, pero sus conclusiones son las primeras de España. La iniciativa la tomó el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales para responder a una directiva europea de 2002, que delimita el riesgo físico originado por las vibraciones transmitidas a los trabajadores por distintos tipos de maquinaria. Y no sólo a través de apisonadoras, retroexcavadoras o cualquier maquinaria de obra pública, sino también del ruidoso martillo neumático o la aparentemente inofensiva motosierra de jardinería. De ahí nació 'Análisis de las vibraciones transmitidas al sistema mano-brazo con distintas herramientas, y vibraciones globales en máquinas del sector de obras públicas'.
«A veces, las herramientas que parecen más inofensivas son las que pueden resultar más dañinas. Es el caso de las lijadoras de banda del sector de la madera. Cuando las tocas te transmiten un hormigueo que no parece gran cosa, pero ocho horas trabajando con ellas sí que pueden llegar a producir lesiones importantes», explica un Víctor López orgulloso de sus resultados.
Y es que, hasta el momento, no había datos de referencia. «Mientras existe legislación y normativa para controlar la exposición al ruido de los trabajadores, en materia de vibraciones no había nada, así que nos convertimos en pioneros casi sin saberlo», afirma el joven avilesino, quien nunca agradecerá bastante a su tutor y director de la Escuela Politécnica, Ricardo Tucho, su inmersión en el mundo de las vibraciones. Desde que finalizó el estudio, este ingeniero mecánico de 30 años tiene en su haber tres premios por su proyecto fin de carrera. Pero el futuro laboral es aún más ambicioso: está trabajando en Danima Ingeniería Ambiental, empresa del potente grupo Daniel Alonso. «Pero estoy en la oficina técnica, diseñando y produciendo. Un trabajo más de ingeniero», dice.
ALEJANDRO GARMÓN
Primer premio de Calidad
Lo pequeño es grande
Tuvo que pedir permiso en Ronda para poder recoger de manos de la alcaldesa de Gijón el premio que le proporcionaron sus estudios para la 'Elaboración del sistema de gestión de calidad de una empresa de diseño'. Pero no fue ese trabajo el que le llevó hasta la localidad malagueña, sino el grupo madrileño Arias, que rescató sus cualidades para la gestión y la organización industrial de su empresa quesera. «Era un proyecto pequeño porque se trataba de proporcionar a una empresa de diseño de escaso tamaño, como Portilla y Velasco Asociados, las herramientas para obtener la certificación de calidad ISO 2001, que suelen ser sistemas para empresas grandes. Y si los certifican, serían de las primeras empresas del sector que lo consiguieran, así que estoy contento», explica este ingeniero industrial bilbaíno de corazón gijonés.
ALEJANDRO GONZÁLEZ
Primer premio de Medio Ambiente
Plantas de reciclaje
Es el único de los cuatro ganadores que no es ingeniero superior, pero ello no ha sido óbice para que su trabajo sobre 'Diseño de una planta de tratamiento de residuos de construcción y demolición' fuera reconocido como una importante apuesta de futuro. Pero Alejandro González, sin destino laboral donde quisiera, dirige su voz reivindicativa hacia las administraciones publicas.
Porque el ingeniero técnico avilesino quisiera que se construyera su planta. «En Asturias sólo hay dos y la de Cogersa tiene capacidad para 150.000 metros cúbicos de residuos al año, mientras la producción se eleva a 500.000. Es claramente insuficiente, pero las normas no se respetan y así, este proyecto, o cualquier otro, no sirven para nada», señaló, dirigiendose al Principado y al Ayuntamiento.