García Cañal, en el transcurso de una conferencia de prensa, lamentó el "caos" en el que dijo que se encuentra el IDEPA al explicar la publicación de ayudas a proyectos de especial interés en la comunidad autónoma, publicados el pasado 19 de diciembre en el BOPA y cuya fecha de finalización de presentación de solicitud de las ofertas finalizaba el 23 de diciembre.
"Esto lleva al desconcierto no sólo al personal del IDEPA, sino a los empresarios receptores, que se encuentran con que ayudas de 6 millones de euros para 2005, o que se pagarán 2 de ellos en 2005 y 4 en 2006, y que en el caso de las primeras sequía imposible que se abonaran, salvo que incurran cosas extrañas puesto que la presentación máxima para solicitar estas ayudas es 4 días después de la publicación en el BOPA", aseveró.
Para el diputado del PP, esta resolución "denota que el sistema de gestión del IDEPA está sumido en el caos, y que hay una falta de seriedad y garantía jurídica para las empresas que pueden solicitar estas ayudas".
Al aludir al apartado "régimen de concurrencia competitiva", que recogen la convocatorias de las ayudas, precisó que no sabe que "competitiva pueda ser al tener que presentarse las empresas en cuatro días, salvo que alguna ya conozcan estas ayudas y las estén esperando".
García Cañal indicó que el PP sospecha que alguna línea de ayudas están "al margen de las convocatorias públicas", y que pueden darse la circunstancia de que existan empresarios que "ya estén informados y en 4 días presenten sus solicitudes y se les resuelva su problema, no el de la mayoría de los empresarios asturianos".
Afirmó que la resolución tiene "algo muy peligroso, porque en las bases reguladoras dice que se podrá subvencionar el mantenimiento de los puestos de trabajo en aquellos proyectos que supongan inversiones en capital consistente en la adquisición de un establecimiento que haya cerrado o habría cerrado de no procederse a su adquisición con la consiguiente pérdida de los puestos de trabajo existentes".
Según García Cañal, esa situación "da lugar a enormes posibilidades de fraude por parte de aquellas empresas que están en una situación relativamente mala, y para las que es mejor ir al cierre, conseguir a alguien que se haga cargo de la empresa y que se reflote a base de que, con los mismos puestos de trabajo, o más del 40 por ciento, recibe subvención para continuar en activo".
También considera esta posibilidad "discriminatoria" respecto a aquel empresario que "se está partiendo la vida para defender su empresa, en una mala situación y que no quiere que cierre, y que tendrá que jugarse su propio patrimonio para mantenerla a flote".
García Cañal cifró en "no menos de 40 millones de euros anuales la cantidad que maneja el IDEPA" y que, según los datos, ascendía a 48.670.000 euros en 2002 mientras que en 2004 el descenso situaba la inversión del Principado en promoción económica en 27.377.000 euros.