Dice la canción que «los vaqueiros vanse, vanse». Es la copla con la que se describía el momento en el que los trashumantes de alzada vaciaban sus casas en las brañas de montaña para pasar el invierno en su otra residencia en las zonas bajas. Cuando acaban las nieves y llegaba la primavera, hacían lo contrario. Era ese camino de ida y vuelta que durante siglos venían haciendo los vaqueiros. Pero hace unas décadas, estas gentes se fueron para siempre de sus aldeas. Dejaron de ser trashumantes y fijaron su residencia lejos de las montañas.