Las primeras nóminas del salario social, que la Consejería de Vivienda y Bienestar Social pagará esta misma semana, tendrán entre sus titulares a residentes de los geriátricas de la región. Ángel González, viceconsejero de Bienestar Social, dijo que «la renta mínima también servirá para compensar aquellas pensiones que son muy bajas, como las mínimas o las no contributivas, con los que las personas mayores que ahora reciben menos tendrán una ayuda para mejorar su situación económica». Fuentes oficiales aseguraron que las primeras pagas serán «unas 500», y entre sus beneficiarios aparecen desde viudas, hasta mujeres víctimas de malos tratos y emigrantes retornados.
A su juicio, «la renta mínima también ayudará a mejorar las cuentas del ERA, porque los usuarios que ahora sólo aportan el 75% de una paga mínima, o una pensión no contributiva, que no llega a los 400 euros». Al recibir ingresos extra «podrán aportar más, aunque siempre quedarán lejos del coste real de la plaza, los famosos 1.200 euros».
González insiste en la idea de que «el que tiene, debe pagar», y asegura que «el fin de las residencias públicas es prestar asistencia. Si el usuario tiene dinero o bienes, debe pagar, porque si no el sistema no se sostiene».