Buen año en capturas de sardina y bueno también en el capítulo de precios. Con 3.726.402 kilos y una media de 0,68 euros/kilo (112,8 pesetas) la flota asturiana de cerco, que tiene en Avilés su puerto de referencia en subastas, completó la mejor campaña de los últimos diez años en cuanto a capturas y el cuarto año en el que los precios medios suben. En el primer apartado, hay que remontarse a 1995, en que se descargaron 3.804.734 kilos, registrando una media de 63,51 pesetas; en el segundo, los 0,68 euros mejoran los registros de 2002 (0,61), 2003 (0,54) y 2004 (0,61).
Pese al positivo balance, esta flota, junto con la de arrastre, vive un difícil momento y un complicado futuro. Cerrada hasta la próxima primavera, dejó sentir la inactividad en lo que fue la costera de la 'ardora' (abril/junio) y en la 'otoñada' (octubre/noviembre), sin que la campaña de la xarda y verdel, especialmente este último (meses de abril y mayo), fuera alternativa a la ardora.
Otro tema de preocupación es la pérdida de flota. En un año se fueron tres barcos: uno a desguace por parada definitiva y otros dos por venta para Santoña y Laredo. De diez unidades operativas (buques modernos), Asturias se ha quedado en siete: uno en Luarca, cuatro en Avilés y dos en Lastres, más dos pequeños en Gijón que faenan en el entorno de su costa y poco más. La flota hace mercado y sin capturas este pierde competitividad.
Eso le puede ocurrir a nuestra región y al puerto de Avilés en particular. El verano de 2005 lo salvó, en parte, la presencia de la flota gallega del sur. Capturas y precio atrajeron a flota de Portasin, Porto de Son, Aguiño, Ribeira, Cambados, Redondela Presencia que hay que valorar en su justa medida en lo que aporta a capturas, pero que no es alternativa a la falta de flota propia. Hoy pueden estar pero mañana otros mares, otros puertos y otros precios pueden atraer su presencia en base al volumen de capturas del momento.
Reordenar la flota de cerco será el gran desafío para 2006. La pesquería basada exclusivamente en el arte de red de jareta ya no tiene sentido y, aún menos, futuro. Red y anzuelo. Más agilidad en alternar uno y otro, tienen que ir de la mano. Red para sardina, bocarte, chicharro y especies asociadas; anzuelo para la xarda y verdel en primavera; para cacea bonitera en verano y, por qué no, para palangrillo o rapeto en otoño, si se vuelve a señalar palometa. Diversificar pesquerías y ajustar dotación embarcada es asegurarse el futuro.