Una veintena de barcos muy modernos, todos construidos en astilleros asturianos, una pesquería que se desarrolla fuera de aguas territoriales, que además es la que suma mayor valor económico y tiene asegurada su proyección en los mercados local, regional y nacional, son razones suficientes para que Asturias (la flota tiene su base operativa en Avilés, pero los armadores y tripulaciones son de todo el litoral) se enfrente al reto de potenciar sus barcos comunitarios.
Es una flota que, por su pesquería (especialmente merluza y pescadilla, aunque también y para los de menor tonelaje es muy importante el variado) mantiene un ritmo sostenido de actividad a lo largo del año, lo que tiene reflejo en la red comercial a partir de su paso por la lonja.
Es la flota de Gran Sol y cantil de Francia censa 190 barcos mayores y menores de 100 TRB, de los que 120 son gallegos, 20 asturianos y los restantes 50 se reparten entre Cantabria y País Vasco.
2005 se cerró con el aviso de que el cambio en el reparto de cuota de pesca está en el horizonte. Sin cuota no hay futuro y a Asturias le apremia y urge incrementar la suya.