Casi la mitad de las principales vías de comunicación urbanas y periurbanas de la ciudad registran intensidades medias de tráfico que superan los 10.000 vehículos. Los datos fueron tomados por la Oficina Municipal de Tráfico durante el mes de noviembre pasado, en un total de 55 puntos de aforo de toda la ciudad. De ese total, hay 24 tramos en los que se sobrepasan los 10.000 vehículos diarios, tanto en lo que se refiere a los grandes ejes de comunicación transversales como en calles del centro que, en teoría, no están preparadas para un movimiento tan intenso de coches.
Como era de esperar, la avenida de Pablo Iglesias sigue siendo la vía más transitada de la ciudad, con unos aforos medios diarios de 24.800 vehículos, casi como si una cuarta parte del parque móvil de la ciudad atravesara esta calle durante un sólo día. Las cosas han cambiado poco en los últimos años, ya que esta y la avenida de la Costa, con aforos que se acercan a los 20.000 vehículos diarios, siguen siendo las dos arterias más importantes del tráfico transversal en la ciudad. Lo que tampoco ha cambiado en absoluto es el intenso tráfico que soporta el centro de Gijón, con aforos medios de 12.000 coches diarios en calles tan pequeñas como Domínguez Gil o Felipe Menéndez. Tampoco baja de los 10.500 coches la calle de San Bernardo -a pesar de la semipeatonalización-; Cabrales, supera los 8.000 diarios,y Jovellanos roza ya los 10.000.
La autopista
En el centro urbano llama también la atención el fuerte incremento del uso que se da a la calle de Rodríguez Sampedro, con una intensidad media diaria de 12.500 coches, o la gran impronta que tiene sobre la movilidad en el 'cogollo' de la ciudad la entrada y salida relacionada con la autopista. A pesar de que cada vez se pretende que la calle de Sanz Crespo sea un tramo de uso urbano y no una autopista al uso, las dos direcciones de Álvarez Garaya, tanto la que entra en la plaza del Carmen como la que sale de ella, registran intensidades que oscilan entre los 8.700 movimientos de entrada y los 10.000 movimientos de salida. Lo cierto es que la comparación de estas mediciones con las que se habían tomado hace algo más de dos años evidencia que la entrada de coches desde la autopista hacia el centro se ha reducido de manera parcial. En 2003, los aforos oficiales de este punto eran de 11.000 vehículos de entrada.
Uno de los problemas a los que se enfrenta el centro urbano de Gijón es que sigue siendo una zona de paso usada sin necesidad y, además, que un 40% de la circulación la generan usuarios que están buscando aparcamiento. Los expertos consideran que una parte importante de la congestión de tráfico no la produce la gente que va de un punto a otro, sino los coches que dan vueltas.
El tráfico interno que se mueve en las calles de Gijón, el que producen los propios residentes es del 26%, aunque las encuestas demuestran que los que vienen desde fuera de la ciudad y se mueven en coche por el centro son un 10% menos que hace siete años. Quienes se mueve dentro de la ciudad con el automóvil son las personas que viven en ella. Las que generan los problemas.
La avenida de El Llano
Otra de las zonas en las que se ha notado un fuerte aumento de la circulación ha sido la avenida del Llano. El efecto de la entrada en funcionamiento de los sucesivos tramos de la ronda Sur y la apertura posterior de la autovía minera, la AS-I, se refleja en unas intensidades de más de 12.000 vehículos en ambas direcciones de entrada y salida. Sólo una pequeña parte se dirige desde la avenida de El Llano hacia la de Gaspar García Laviana: algo más de tres mil movimientos diarios.
La antigua carretera de Pola de Siero, la AS-248, también ha visto crecer sus aforos en la medida en que aumentaba el uso de la autovía minera. Los datos actuales de la Oficina Municipal de Tráfico de Gijón hablan de 12.000 vehículos de salida y 9.000 de entrada.
En la zona Oeste de la ciudad, la avenida de Juan Carlos I es una de las vías de movilidad alta, y esa es una de las razones por las que el Ayuntamiento de Gijón tiene en cartera la posibilidad de prolongar su trazado hasta conectarla de manera directa con la AS-19 en las inmediaciones de La Peñona. Juan Carlos I mueve 11.000 vehículos de entrada en la ciudad y 7.300 de salida.
La avenida de la Constitución y su continuidad hacia la avenida de Oviedo siguen siendo igualmente tramos de utilidad elevada, con medias diarias de 15.500 vehículos.