Los estudios realizados en Gijón por la empresa Doymo, una de la firmas especializadas en el seguimiento de asuntos de tráfico en toda España, señalan que el índice de estacionamientos irregulares en el centro de la ciudad ronda el 32%. Ese porcentaje aumentó en 12 puntos desde 1997. En el centro de Gijón se han multiplicado los viajes internos en automóvil, según los estudios de Doymo. Estos movimientos son en la actualidad del 52%. En 1997 eran el 41%. Eso quiere decir que el 52% de los coches que se mueven por el centro provienen del mismo centro. Con eso y con todo, los gijoneses son conscientes de que la culpa del colapso es de ellos, no de la Administración. En una encuesta de opinión elaborada por esta misma empresa, los ciudadanos le dan a la ORA una puntuación de cinco, pero en lo que se refiere a cómo funcionan las plazas de aparcamiento en superficie el suspenso es absoluto, un dos. O sea que los ciudadanos 'se' suspenden a si mismos en las cuestiones de estacionamiento.
En Gijón, según Doymo, se realizan unas 37.000 operaciones de aparcamiento diarias en el centro sin tener en cuenta las de los residentes. De ellas, 19.000 son legales en la calzada, unas 6.300 se realizan en aparcamientos subterráneos y 11.900 son ilegales. Además, hay un 17% de trabajadores en el centro que ocupan las plazas de la ORA en más del 60% del tiempo, situación que hace imposible la rotación de los estacionamientos, multiplica el tráfico 'parásito' que no va a ninguna parte, y provoca los ya consabidos problemas de dobles filas y estacionamientos ilegales.
Para cortar de raíz una parte de estos problemas, el Ayuntamiento de Gijón pondrá en funcionamiento desde la segunda mitad de enero un sistema móvil de control de vehículos, el llamado 'multamóvil', con el que se pretenden reducir en un 10% los estacionamientos ilegales en las principales calles de la ciudad.