Los accesos de Ribera de Arriba dan la bienvenida a los turistas que entran en el municipio. En cambio, el concejo de Oviedo ni saluda ni despide a los conductores que circulan en sentido contrario. La falta de señalización en las carreteras de acceso a la capital es una tónica frecuente. De los nueve municipios limítrofes con el concejo, al menos al salir de tres -Santo Adriano, Ribera de Arriba y Langreo-, no existen paneles identificativos de ninguna clase.
Las rutas de llegada y salida de Oviedo, tanto al municipio como a la ciudad, varían sus indicaciones en función del tipo de carretera y de la fluidez del tráfico en las vías. La posibilidades son la autovía y las carreteras tanto estatales como de la red regional o comarcal. Las diferencias de unas a otras son notables.
La falta de información en algunas zonas hace que el conductor desconozca el momento en que entra o sale de la capital. Un extremo que contrasta con la situación de otros concejos donde se suceden los paneles informando del kilometraje, del tiempo, de la hora, las posibles visitas turísticas, los hoteles y dan la bienvenida.
ENTRADAS POR AUTOVÍA
Desde Gijón y Avilés se puede acceder a Oviedo por la A- 66. Destaca por ser una de las mejores señalizadas, a pesar del tráfico y de las actuales obras que se acometen a las puertas de Teatinos, que ralentizan la circulación de vehículos. Los carteles de entrada a la ciudad se suceden unos a otros a lo largo de la 'Y' y llegan al panel que señala la entrada a la ciudad.
A diferencia de otras carreteras de acceso, un rótulo saluda al que lo traspasa a la par que detalla la hora y la temperatura e incluso cita a las ciudades hermanadas. La señales pintadas en el asfalto orientan sobre las distintas direcciones: Oviedo centro, Ronda Sur o General Elorza.
El mismo recorrido a la inversa -para salir de la capital-, no tiene ningún tipo de señalización que indique el término ni de la urbe ni del municipio. La autovía cambia el sistema de señalización en la zona de acceso de plaza de Castilla para los conductores que proceden de Madrid y de León. Un enorme cartel turístico informa de los hoteles principales, de las zonas de obligada visita y monumentos.
El vehículo que escoja la tercera forma de entrar en la capital por autovía, la que viene de La Coruña, tiene a su favor varios carteles a medida que Oviedo queda cercano. En este caso, está bien señalizado.
CARRETERAS ESTATALES
Dos son las carreteras estatales de entrada destacables: Colloto y Grado. La Ronda Sur que rodea gran parte de la capital pasa por ser una de las mejores señalizadas del municipio. No obstante, la falta de información también se cuela en un pequeño detalle.
En Colloto, a la altura del Polígono del Espíritu Santo, sólo está indicada una de las dos salidas hacia el centro de la ciudad. La 'ausente', con dirección a León, permite a los turismos aproximarse a Oviedo por otros puntos, como la Ronda Sur, pero los de fuera lo ignoran.
La N-634 conduce a otro de los posibles accesos, el de La Gruta. La carretera nacional que viene de Grado contiene carteles con orientaciones básicas para llegar a Oviedo sin perderse, pero, una vez en La Gruta, tan sólo un expositor publicitario del Plan de Excelencia Turística otorga al interesado algunas pistas.
ENTRADAS REGIONALES
La AS-18 está en obras. Con el objetivo de que pueda soportar una mayor tránsito de vehículos, el Principado ha apostado por su desdoblamiento entre Oviedo y Gijón. A esta carretera de la red regional pertenece la ruta de entre Corredoria y Lugones.
Concretamente, está señalizada hasta en 3 ocasiones: el primer cartel informa de la entrada en el concejo, y lo hace en bable y en castellano. A escasos metros, el conductor encuentra un panel que detalla el comienzo de un barrio, La Corredoria; y, posteriormente, otro más identifica el lugar en el que 'nace' la ciudad. Pasada esta zona, cobran protagonismo las indicaciones a Fitoria, donde Oviedo deja de tener limites, por lo menos en la carretera. A escasos metros, Cuyences, Toleo y Fitoria, debidamente señalizado. Pero las entradas a la urbe desde cualquiera de estos lugares se tornan inexistentes. No hay señal, cartel o panel que indique camino alguno.
VÍAS COMARCALES
Los accesos por las carreteras comarcales mejoran en cuanto información, pero tienen otro problema añadido: las pintadas que cubren los paneles reivindicando el bable, lo que convierte en ineficientes las indicaciones.
La AS-232 accede a Oviedo por San Claudio. A ambos lados de la calzada se leen, en bable y en castellano, los puntos que marcan el límite del concejo, y a lo largo de la vía se delimitan todos los pueblos. Entre ellos, Malpica, Las Mazas, Molina o Ponteo.
CAMINOS MUNICIPALES
Quizá porque sus usuarios suelen ser gente del concejo o bien por dejadez del propio Ayuntamiento de Oviedo, las vías municipales son las que tienen menor señalización. Ocurre, por ejemplo, en carreteras de pueblos que integran el monte Naranco. Muchos carecen también de limitaciones respecto a Oviedo.
Por ejemplo, la localidad de Ules no empieza ni termina en ningún punto registrado en la vía. La ausencia de límites hace que el conductor desconozca dónde se encuentra. Sólo hay un enorme letrero que indica el fin de tarifa por taxímetro para los taxis.
El Llano, El Carbayón, Las Campas y San Lázaro de Panicero tienen mejor suerte y cuentan con señal de acceso, pero cuando la carretera municipal se adentra en Oviedo desaparece toda clase de información. Una vez mas el visitante no sabe cuándo accede a la ciudad. Se encuentra en tierra de nadie, al menos desde el punto de vista informativo.