Tres jóvenes 'celebraron' la Nochevieja en Sangüesa con el lanzamiento de dos cócteles molotov contra el cuartel de la Guardia Civil. Una de las botellas impactó en la fachada del inmueble y desencadenó un pequeño incendio que fue sofocado por los agentes. El delegado del Gobierno en Navarra confío en que se trate de «una gamberrada» y no de un acto de violencia callejera o 'kale borroka'.
A las 4.30 horas de la madrugada del primer día del año, tres jóvenes arrojaron dos botellas con líquido inflamable contra el cuartel; una alcanzó su objetivo y la otra cayó al suelo. Los agentes dieron el alto a los desconocidos agresores, pero lograron huir. El representante del Ejecutivo central en la comunidad, Vicente Ripa, lamentó la agresión, obra, dijo, de «unos desaprensivos» que «no tienen otros motivos mejores para divertirse».
Sangüesa fue la localidad donde ETA cometió su último atentado con víctimas mortales. El 30 de mayo de 2003, los terroristas asesinaron a dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía que se habían desplazado al pueblo para tramitar documentos nacionales de identidad.