«Preocupados y desorientados». Así viven los 54 vecinos de El Puelo, en Cangas del Narcea, desde el pasado día 19 cuando recibieron la visita del alcalde, José Manuel Cuervo. Creían venía con alguna buena noticia, pero ocurrió lo contrario. El primer edil se había desplazado para comunicar a sus habitantes que desde ese día estaba prohibido el consumo de agua en el pueblo. El motivo de esta restricción: el hallazgo de arsénico en elevadas concentraciones en los manantiales de los que se suministra la localidad. La alta presencia de este elemento químico sólido fue detectada tras unos análisis efectuados por la Confederación Hidrográfica del Norte (CHN).