Los dos centros hospitalarios de las cuencas, Valle del Nalón y Álvarez-Buylla, registraron un total de 860 nacimientos durante 2005, lo que supone un incremento de 121 nacimientos respecto a 2004, cuando se contabilizaron 739 alumbramientos. Este ha sido el tercer año consecutivo en que se experimenta un incremento en los partos en los valles mineros, tanto a nivel global, como atendiendo a las cifras individuales de cada centro.
El Hospital Valle del Nalón registró 516 nacimientos, en un total de 506 alumbramientos, según fuentes de la sección de maternidad del centro sanitario. El año pasado el número de partos gemelares se elevó a diez, una cifra importante ya que en la última década el número de partos dobles oscilaba entre los tres y los seis.
Los niños nacidos en el hospital de Riaño no han cesado de aumentar, aunque si se comparan los últimos cuatro años los datos no son tan esperanzadores. En 2005 se registraron 75 nacimientos más que en 2004. La cifra, sin embargo, es inferior si se compara con años anteriores: 122 niños más en 2002 y 91 en 2003.
Los alumbramientos en el hospital de la comarca del Caudal, el Álvarez-Buylla, también fueron superiores a los registrados en 2004. Según informaron fuentes del hospital de Mieres, se registraron 344 nacimientos en 2005, lo que supone un crecimiento de 46 alumbramientos con respecto a 2004. El aumento desde 2002 ha sido de una media de 50 nacimientos por año.
Desde 1996
Los 506 partos registrados en el hospital comarcal de Riaño responden al despunte de la natalidad del Nalón y sobrepasan la barrera de los 500 alumbramientos que se mantenía desde 1996, cuando se alcanzaron 551 partos. El dato contrasta con los 228 nacimientos registrados en 2002. Quizás porque ese año las obras que se estaban realizando en el centro afectaron al área de maternidad.
La epidural
Los responsables de los dos centros hospitalarios de las cuencas mineras coinciden a la hora de valorar las causas del aumento de los alumbramiento: la introducción de la anestesia epidural durante las 24 horas del día y la mejora de las instalaciones hospitalarias.
A pesar de este aumento de los nacimientos de las cuencas mineras, el Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúa a Asturias en el último lugar del país en cuanto a la tasa de natalidad por 1.000 habitantes, seguida por las comunidades vecinas de Castilla y León, y Galicia.
El Principado, según los últimos datos del INE referidos al 2004, tendría una tasa de 6,91 nacimientos por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de Ceuta y Melilla, que destacan con un 17,94 y un 17,79, respectivamente. La media nacional se sitúa en un 10,62 alumbramientos anuales por mil habitantes.