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Miércoles, 4 de enero de 2006
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GIJÓN
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Una docena de expedientes están paralizados por el escollo fiscal
Con la reserva presupuestaria de dos millones para este ejercicio sólo se podrán afrontar entre tres y cuatro intervenciones urbanísticas
Edificio de Manso 7, el primero en estrenar las subvenciones. / E. C.
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En torno a una docena de expedientes de obra para rehabilitar fachadas penden en estos momentos de un hilo a la espera de que Ayuntamiento y Hacienda faciliten una salida al atolladero fiscal en que se encuentra el controvertido plan del Muro. Muchos propietarios desean también una confirmación por escrito de la Agencia Tributaria para que las medidas que promueve el Consistorio no sean en balde. Algunos de ellos han tenido que recurrir incluso a créditos bancarios para afrontar la parte no subvencionable de las reparaciones de fachadas.

La consultora Murart, empresa que lleva la dirección de obra de la actuación aprobada para el número 16 de la avenida de Rufo García Rendueles, tiene en cartera otros tres proyectos para revestir de vidrio otros tantos edificios. Se trata de los inmuebles que se corresponden con los números 26 y 28 de la calle de Ezcurdia y el bloque de viviendas de Rufo García Rendueles 18. Las tres comunidades de propietarios ya ha habían dicho sí en las juntas generales de vecinos y tenían incluso cerrados los presupuestos de sus respectivas actuaciones.

Jesús González, gerente de Murart, valora «el esfuerzo» municipal en la búsqueda de soluciones, «porque ahora hay que echar números como cosacos». «Sienta un precedente importantísimo», afirma. Además, su empresa se ha asesorado con una firma de expertos para buscar deducciones fiscales para las comunidades vecinales que trabajan con ellos. Una de esas desgravaciones se podría conseguir si el cierre de terrazas de los edificios se presenta como ampliación de vivienda.

El arquitecto José Luis Ordiales también se ha visto perjudicado por los recelos que ha despertado entre las comunidades de vecinos del Muro la fuerte repercusión fiscal vinculada al plan urbanístico. Cuatro proyectos -entre ellos el de la rehabilitación del edificio de la calle de La Caridad que está encima del México Lindo- se han quedado en su cajón por este motivo. Este técnico no entiende por qué sólo los receptores de ayudas del Muro van a tener que declarar, cuando hasta la fecha los beneficiarios de subvenciones para ascensores, rehabilitación de fachadas convencionales y eliminación de barreras no se venían tributando.

Si finalmente logra salvarse el escollo fiscal del Plan Especial del Muro, la concesión de ayudas municipales se va a haber supeditado, como sucedió durante el pasado año, por el carácter limitado de los recursos municipales. El Ayuntamiento ha elevado a dos millones de euros la consignación presupuestaria para financiar el proyecto de rehabilitación de fachadas.

1,4 millones en 2005

En 2005 estrenaron las subvenciones municipales dos edificios. Para la del número 16 de la avenida de Rufo García Rendueles se aprobaron 880.000 euros, para costear una obra presupuestada en más de un millón de euros. Se da la circunstancia de que los residentes en este inmueble optaron por las placas de vidrio para conseguir una mayor subvención.

Para la obra del número 7 de la calle de Manso, un edificio con una fachada enormemente deteriorada situado en la segunda fila del Muro, se aportó una ayuda de 550.000 euros. El coste total de la rehabilitación de la fachada de este inmueble supera los 730.000 euros.

Trasladado este ritmo de tramitación de ayudas al año recién estrenado, los dos millones de euros reservados para el plan del Muro sólo permitirán afrontar entre tres y cuarto intervenciones urbanísticas. Más bien tres, sobre todo si las obras aprobadas siguen siendo tan costosas. El Ayuntamiento tiene un pequeño remanente de 2004, año en que se incluyó por primera vez una partida de un millón para estas obras de remozado y no se concedieron ayudas.



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