El presidente electo de Bolivia, Evo Morales, señaló ayer a su llegada a Caracas que se suma a la lucha «antineoliberal y antiimperialista», en clara referencia a su adhesión a Cuba y Venezuela frente a Estados Unidos.
«Nos sumamos a la tarea de Fidel (Castro) en Cuba y de Hugo (Chávez) en Venezuela para dar respuesta a las necesidades de las mayorías nacionales», dijo Morales en el aeropuerto caraqueño, donde, en mangas de camisa, recibió honores de jefe de Estado.
«Son tiempos nuevos. Este milenio será para los pueblos, no para el imperio», afirmó Morales, quien también dejó claro que sus objetivos serán «cambiar a Bolivia» y «liberar al pueblo boliviano».
El líder boliviano también destacó que el futuro de su país está unido al del resto de las naciones latinoamericanas a través de una integración libre de tutelajes externos. Morales llegó al aeropuerto de la capital venezolana en un Airbus de Cubana de Aviación.
Después de cumplir con el protocolo, el presidente electo de Bolivia se trasladó al Panteón Nacional, donde colocó una ofrenda floral ante el sarcófago de Simón Bolívar y rindió honores al cacique Guaicaipuro. Allí fue agasajado por una orquesta y coro juveniles.