La Guardia Civil de Melilla detuvo a un miembro del cuerpo, además de dos súbditos marroquíes, por introducir de forma ilegal en la ciudad a inmigrantes de origen asiático, según informó ayer la Delegación del Gobierno.
La Comandancia practicó estas detenciones en dos operaciones distintas llevadas a cabo en los pasos fronterizos de Farhana y de Beni-Enzar. En la primera de ellas, registrada el 20 de diciembre, fue detenido el guardia civil. Este agente, cuando entraba de servicio en alguno de los puestos fronterizos, actuaba en connivencia con miembros de la organización que operan desde territorio marroquí y permitía la entrada de súbditos de origen asiático desde el país magrebí. En otra operación, ayer fue detenido un marroquí en cuyo camión viajaba un inmigrante.