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Miércoles, 4 de enero de 2006
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OPINIÓN
AL AIRE
Posos
ENTRE el humo despedido por cigarrillos y callos, y situados ante adminículos de chigre tan placenteros como vino, sidra y 'oricios' se celebró la primera tertulia del año en la que participaron unos cuantos de los personajes habituales en estas líneas. Acomodado tan ricamente entre ellos, hice una vez más las veces de escriba sentado y tomé buena nota de tres comentarios relacionados con las fiestas navideñas:

«Me hace gracia ver al personal entusiasmado con 'webcam' y móviles de última generación tan profundamente distribuidos merced a unos euros que sustituyen la imagen de los Reyes Magos por la del rey Juan Carlos I. Y es que esa ilusión que sienten quienes pueden ver a sus interlocutores a través de las pantallas del teléfono o del ordenador, no podemos compartirla quienes estamos acostumbradas a comunicarnos de manera similar a través de la bola de cristal. De tal manera me envió un mensaje mi colega Morgana la Fata, en el que me informaba de la conclusión de la tregua de paz y amor, y que había llegado el momento de congelar los langostinos sobrantes, despedirse de la familia con lágrimas de cocodrilo en los ojos, etcétera... Concluía con este imperativo: '¿Disuélvanse, coño!'».

«Todos los indicios apuntan a que el llamado Sumo Hacedor fabricó al ser humano en una cadena de montaje, y que en una de las fases se hallaba como encargado el mismísimo Lucifer o un acólito de su confianza. Ello explicaría el defecto de fabricación que nos convierte en el animal más dañino de la creación, no obstante el uso de razón que nos permitió inventar cosas como ese monumento a la hipocresía llamado Navidad, pongo por caso reciente y afín a los que compartimos la cultura cristiana. Aunque justo es reconocer que lo malo de casi todas las religiones es que exigen demasiado a los hombres: elevan pretensiones mucho más altas de las que el hombre pueda satisfacer, condenándolo con ello al hábito de mentir, haciendo de él, inevitablemente, un pecador».

(Tomás de Aquisí, el escolástico elástico).

«Los mismos villancicos de fondo, idéntiques fartures, la misma familia política, aunque sus miembros militen en partidos distintos; Carmen Sevilla en la tele, y les campanaes de toda la vida; belenes, arbolinos y calles iluminaes... ¿hasta llegué a tener una pesadilla en la que el innombrable dictador de voz de castrau daba el mensaje navideñu».

(Paco Torra, 'playu').



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