Cómo no se me ocurrió a mí? Es la primera pregunta que cualquiera se puede hacer cuando conoce la historia de Alex Tew, un joven británico de 21 años que ha revolucionado el mundo de la publicidad online con una idea de deslumbrante sencillez: la venta, desde su página web, de un millón de píxeles, a un dólar cada uno. Cuando su aventura arranca el 26 de agosto, con el objetivo de conseguir dinero para pagarse su inminente ingreso en la universidad, la web era un gran lienzo gris con un cartel de se vende. Razón: un correo electrónico y precio: 1 millón de dólares, si se compraba todo el espacio, y un dólar, por el menor tamaño de adquisición.
En su cabeza rondaba un proyecto que fuese raro y loco, porque a la gente le encanta este tipo de ideas, según cuenta Tew en su blog (www.milliondolarhomepage.com/blog). El acierto fue pleno. Los primeros en adquirir píxeles para anunciarse fueron sus hermanos y sus amigos. Con el dinero que consiguió al vender los primeros mil puso un anuncio en la BBC.
A partir de ahí, una bola de nieve que no ha dejado de crecer. Desfile por todos los medios de comunicación anglosajones, cientos de miles de visitas a su página web y multitud de empresas que no quieren perder la ocasión de anunciarse en el lugar con mayor tirón mediático de la red. Conclusión, el pasado domingo, día 1, tras cuatro meses colgada en internet, la página de Alex Tew vendía el píxel 999.000, o lo que es lo mismo, idéntica cantidad de dólares para su bolsillo.
Los que dominen la lengua de Shakespeare pueden seguir la historia al detalle, desde sus inicios, contada en primera persona, en su blog. El británico demuestra tener un sentido del humor tan fuerte como su imaginación. La bitácora que empieza siendo una crónica de lo que va haciendo con sus primeros dólares (comprar calcetines, una cámara digital de 7 millones de megapíxels...), acaba siendo un relato de viajes y vida social (estrellas de televisión y periódicos), con fotos incluidas.
Lo mejor de su idea es que no parece agotada, sino todo lo contrario. Los píxeles no son un bien escaso, tendrá tantos como páginas cuelgue en internet y mientras los anunciantes muestren interés por los de Alex, el negocio marchará viento en popa. Por lo pronto, el que no haya llegado a tiempo para adquirir uno de los 999.000 primeros, puede hacerse con los 1000 píxeles que quedan porque se subastan en eBay. Actualmente, a un precio de ¿21.500 dólares! Veinte veces más que el original.
Rápida competencia
Para que un anuncio sea visible en tal amalgama de colorines se necesita al menos 20x15 píxeles. Si no se corre el riesgo de que pase completamente inadvertido en una web que parece salida de un precursor del pop art.
Y aunque el que da primero da dos veces, Tew tendrá que hacer frente, a partir de ahora, a la dura competencia. Páginas como www.20centpixels.com o www.rentpixelads.com ofrecen lo mismo a mejor precio y con reclamos más grandes. Unicapaginamillonaria.com y www.lapaginawebmascaradelmundo.com son los dos ejemplos, hasta el momento, en español.
Esta no es la primera vez que en Internet una idea original y sencilla convierte a su autor en millonario, en un corto período de tiempo. Pierre Omidyar, un francés, de padre iraní y residente en Estados Unidos, subastó en 1995 un puntero láser a través de la red. Cuando acabó la puja el artilugio alcanzó el doble de precio de lo que su propietario había pagado por él. Su honradez hizo que escribiese un correo electrónico al comprador advirtiéndole que el objeto que compraba estaba estropeado y no valía ese dinero. El comprador le contestó que le daba igual porque él era un coleccionista de punteros láser y no lo iba a utilizar. Este fue el comienzo de eBay, el mayor portal de subastas del mundo y una de las compañías más poderosas de internet.