El anuncio de la propuesta del PP gallego de pedir una reforma estatutaria que dé a esa comunidad el máximo autogobierno previsto por la Constitución no ha hecho variar un ápice la postura de sus correligionarios asturianos, que siguen insistiendo en que «no es el momento» de abordar ese debate en el Principado. Así lo reiteró ayer, en declaraciones a EL COMERCIO, el secretario general del PP regional, Reinerio Álvarez Saavedra, quien explicó que, «mientras en España esté vigente el debate sobre el modelo territorial que plantean los nacionalistas y que se aleja de los contenidos de la Constitución, que enturbia el diálogo sobre las reformas de los estatutos, no queremos entrar en ese proceso, que puede ser malinterpretado y sólo serviría para introducir nuevos elementos que ocultarían el debate real».
El 'número dos' del PP asturiano recalcó que «esa seguirá siendo la postura del partido mientras la situación no cambie, y es una postura coordinada con la dirección nacional» que encabeza Mariano Rajoy. Sobre la actitud de los populares gallegos, que en una ponencia elaborada por Pedro Puy Fraga reclaman 33 nuevas competencias y un autogobierno «en pie de igualdad con las demás nacionalidades históricas», Saavedra da una explicación en clave interna: «Se trata de una ponencia -argumentó- redactada con vistas al congreso que va a celebrar el partido en Galicia, y en un congreso se debaten las políticas a desarrollar y defender en el medio y largo plazo». No es el caso de los populares asturianos, defendió su secretario general, pues «nosotros tenemos muy clara nuestra postura para este momento, como ya ha dicho en varias ocasiones nuestro presidente, Ovidio Sánchez, porque ahora el PSOE intenta llevar a cabo una reforma de la Constitución encubierta con la del Estatuto de Cataluña, y nosotros no vamos a hacerle el juego creando cortinas de humo».
En el momento en que el presidente del Gobierno abrió la posibilidad de que las comunidades que lo quisiesen reformasen sus estatutos, en abril de 2004, Ovidio Sánchez se pronunció a favor de reclamar para Asturias el máximo techo competencial. También reclamó al PSOE que iniciase el debate sobre la reforma estatutaria en un ámbito político, no con un informe de expertos juristas. Sin embargo, una vez se iniciaron los debates sobre el 'plan Ibarretxe', primero, y el proyecto de nuevo Estatuto catalán, posteriormente, los populares asturianos decidieron aparcar la discusión en el Principado mientras no se conozca el destino final de los proyectos de esas dos comunidades autónomas.