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Sábado, 7 de enero de 2006
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SOCIEDAD Y CULTURA
Sociedad
Eduardo Lago se encumbra como escritor al conseguir el 'Nadal' con su primera novela
El crítico madrileño se adjudica el premio literario con 'Llámame Brooklyn', una intriga en torno al amor y la amistad Marta Sanz quedó finalista con 'Susana y los viejos'
ENSAYISTA. Eduardo Lago lee 'Don Quijote' con ocasión del 400 aniversario de su publicación. / EFE
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Eduardo Lago (Madrid, 1954), conocido hasta ahora como crítico, articulista y ensayista, radicado en Nueva York desde hace dos décadas, es el ganador del premio 'Nadal' 2006. Se lo adjudicó con su primera novela, titulada 'Llámame Brooklyn', que presentó bajo el título provisional de 'La mesa del capitán' y el seudónimo de Juan Aguado. Es una intriga en torno al amor, la amistad y con la propia literatura como motor y telón de fondo. Su 'opera prima' de ficción proporciona a Lago los 18.000 euros de bolsa del más antiguo galardón de las letras españolas, que falló ayer su 62 edición. La finalista fue Marta Sanz (Madrid, 1967),autora de la novela 'Susana y los viejos' gracias a la cual se embolsa 6.0000 euros.

La ficción literaria, la amistad, el amor y la soledad, enlazados por una intriga, son los pilares sobre los que se sustenta la primera y caleidoscópica novela de Eduardo Lago. La protagonizan dos amigos, un joven periodista que es el confidente de un hombre maduro cuya vida se acaba. Este hombre sabe que morirá antes que su amigo y le hace un curioso encargo: durante toda su vida ha escrito una novela que no quiere publicar y que está dedicada a una única lectora, la que fuera la mujer de su vida, una rusa con la a que ha perdido todo contacto. Encargará al joven periodista y amigo que rescate los cuadernos en los que ha escrito esta narración y que busque, cuando él desaparezca, a la mujer para las que escribió, su única lectora.

Lago está muy vinculado al mundo de las letras y es colaborador y crítico literario en varios medios españoles, aunque hace más de dos décadas que fijó su residencia en Nueva York. Trabaja allí como profesor en una prestigiosa universidad y ha entrevistado a primeras figuras de las letras y la crítica estadounidense para medios españoles, como Harold Bloom, Tobías Wolf, o Phillip Roth.

Ha publicado algunos ensayos y un sinfín de artículos por los que había recibido galardones como el 'Bartolomé March', concedió en el año 2002 por 'El íncubo de lo imposible' -«un notable ejemplo de erudición, capacidad crítica y precisión lingüística», dijo el jurado-, y donde comparaba tres traducciones de una obra tan compleja como el 'Ulises' de James Joyce.

La familia y sus conflictos son el tema sobre el que ha novelado Marta Sanz, finalista del Nadal con 'Susana y los viejos', que presentó bajo el seudónimo de Clara Martínez. Regresa la narradora al tema que tratara en 'Animales domésticos´, última novela en la que esta madrileña de 39 años trazaba su particular retrato de la clase media en clave de incorrección política. Sanz es profesora de Literatura en la Universidad privada Antonio de Nebrija, ganadora hace cuatro años del premio 'Ojo Crítico' con 'Los mejores tiempos' y autora también de 'Lenguas muertas' y 'El frío' en la que exploraba los conflictos entre padres e hijos. En esta ocasión su novela recorre los avatares de varias generaciones de una misma familia en la que cada uno de sus miembros va por libre y en la que el conflicto es una constante.

El jurado

El jurado que falló a favor de Lago y Sanz estuvo compuesto por Germán Gullón, Antonio Soler, Andrés Trapiello, Antonio Vilanova, Lorenzo Silva, Joaquim Palau y Pedro Zarraluki. 'Un encargo difícil', de éste último, fue la novela ganadora del año pasado, y 'Cazadores de luz', de Nicolás Casariego, la finalista. Se disputaban este año el Nadal 292 originales, veinte más que al año pasado.

El premio Josep Pla fue para el profesor y crítico catalán Lluis María Todó, apreciado por su labor como traductor y profesor de interpretación en la Universidad Pompeu i Fabra. Se lo adjudicaba gracias un texto a caballo entre el dietario y la autobiografía que ha titulado 'El mal francés'.



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