EL arbitraje del andaluz Paradas Romero resultó, en líneas generales, correcto. En la primera mitad, el Sporting le reclamó dos jugadas en el área ferrolana, ambas con el mismo protagonista local -Aira-, más polémica la primera que la segunda. Un centro de Gerardo desde la banda, en el minuto 32, pareció golpear en las manos del ferrolano. Poco después, Pablo Álvarez fue desplazado en el salto cuando intentaba alcanzar un centro.
Durante el primer período, el árbitro andaluz sólo mostró una amonestación, concretamente al local Jaime por una clara falta. Tras el descanso, la actuación de Paradas Romero tuvo menos trascendencia. Mostró cartulina amarilla a los rojiblancos Pablo Álvarez y Roberto. El portero le reclamó un codazo claro de Bordeau, que el colegiado sancionó con falta, pero no con la tarjeta que debió ver el francés. Paradas Romero siguió de cerca el juego y mantuvo el tono físico durante todo el partido.