Los padres de trece bebés que asisten a la Unidad de Atención Temprana en el centro de paralíticos cerebrales Ángel de la Guarda han decidido no llevar más a sus hijos de forma indefinida en protesta por la rescisión de los contratos de dos de las tres trabajadoras que atienden dicho servicio.
En concreto, esa unidad cuenta con una fisioterapeuta, una logopeda y una psicopedagoga. Las trabajadoras a las que no se les ha renovado los contratos son las dos últimas. La primera cuenta con una antigüedad en el centro de dos años y la segunda, de cinco.
Según manifiesta este colectivo de padres, que muestra su reconocimiento y gratitud a ambas trabajadoras, han solicitado una reunión con la comisión permanente del centro para pedir explicaciones sobre esta decisión, pues la consideran «totalmente incomprensible e inadmisible, máxime cuando se llevó a cabo muy discretamente durante las vacaciones navideñas, sin habernos informado de modo alguno a los padres de los bebés directamente afectados».
La no renovación de estos contratos, añaden, perjudica a un total de trece pequeños que acuden diariamente al centro que la Asociación de Ayuda a Paralíticos Cerebrales (Aspace) tiene en Castiello. Se trata de niños que reciben sesiones de estimulación debido a la parálisis cerebral que padecen en distintos grados.
«Alegan no afinidad»
Además, los padres consideran que también resulta perjudicado el propio centro, que ahora, dicen, alega la «no afinidad» de las empleadas a las que se ha decidido no renovar los contratos. En opinión de este colectivo, el Ángel de la Guarda habrá de «iniciar de nuevo el proceso de formación de los nuevos profesionales» que vayan a ocupar las plazas vacantes, lo que ocasionará un perjuicio adicional a sus hijos.
De todos modos, los padres de los bebés defienden de forma unánime la labor realizada por la logopeda y la psicopedagoga, pues aseguran que «el resultado de su trabajo es bien visible en los niños que han ido pasando por sus manos, resultados que han sido posibles por su empeño personal a la hora de formarse y la humildad con la que se caracterizan, lo que les permitió trabajar con los mejores médicos, estimuladores y demás profesionales».