La población asturiana cada vez está más envejecida y no parece que vaya a haber un relevo generacional que invierta la tendencia en los próximos años. Un informe de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) pone números a esta realidad: en el Principado, la proporción de personas mayores en relación con la de jóvenes se duplicó entre 1991 y 2003. Así, mientras que a principios de la década pasada había 1,03 mayores de 64 años por cada joven menor de quince, el porcentaje hace tres años se había disparado hasta 2,26.