La Confederación Hidrográfica del Norte (CHN) ha agilizado en los últimos meses los trámites expropiatorios del parque fluvial del Piles para poder tener concluidos en agosto de 2007 los 19 kilómetros de sendero que discurrirán entre la glorieta de La Guía y La Camocha.
Según pudo saber EL COMERCIO, este organismo adscrito al Ministerio de Medio Ambiente ya ha realizado el abono de un euro por metro cuadrado a más de la mitad de propietarios de terrenos que formarán parte de la futura senda fluvial. Ese depósito en cuenta, que permite a las excavadoras entrar en las fincas, supone el levantamiento de las actas previas a la ocupación de las parcelas. En total, hay unas 165 fincas afectadas.
Otra cosa es el precio final que se pagará por el suelo expropiado, pues sobre este punto las posturas parecen irreconciliables para alcanzar una negociación. La Confederación ofrece entre 3 y 9 euros por metro cuadrado, en función de las características de las fincas, mientras los propietarios piden en torno a 70. Así las cosas, la actual ley de expropiación forzosa, que establece un proceso con garantías para el administrado, prevé que en caso de desacuerdo el justiprecio del metro cuadrado lo fije, en última instancia, un jurado expropiatorio.
Pero al margen de la discusión sobre el precio del suelo, los vecinos afectados también mantienen discrepancias sobre el trazado de la senda fluvial. Sobre todo, piden garantías, con su consiguiente reflejo en los planos, de que el sendero se desviará en los tramos en que atraviesa parcelas por la mitad. En cualquier caso, la Confederación descarta reiniciar la tramitación del proyecto, adjudicado el pasado verano a la empresa Díaz Construcciones S. A. en 6.950.000 euros, si finalmente asume las peticiones y sugerencias vecinales.
En cuanto a las obras propiamente dichas del parque fluvial éstas se centran en el tramo comprendido entre Viesques y La Coría, en un entorno verde situado a ambos lados del Piles y que tiene una superficie aproximada de 29 hectáreas. Miembros del equipo que dirige los trabajos explicaron a EL COMERCIO las tareas que se desarrollan allí en las últimas semanas.
Quince personas y cinco máquinas, entre volquetes y excavadoras, prosiguen con el desbroce de matorrales, árboles en mal estado y especies que no se van a conservar.
La zona de intervención que en el el futuro será el parque urbano de La Coría ya está perfectamente delimitada y despejada de maleza. Las palas recogen estos días los escombros de antiguas edificaciones de las que ya no queda ni rastro.
Frente a las nuevas urbanizaciones que se están construyendo en las calles perpendiculares a la de Gloria Fuertes y la avenida del Mar Cantábrico -denominadas concejo de Caravia, concejo de Colunga, concejo de Castrillón, Soto del Barco, Cudillero, El Franco, Tapia de Casariego y Vegadeo- se han removido 3,6 hectáreas de terreno. Esa es la superficie que ocupará las áreas de juegos del parque, que serán diez e incluyen pistas mixtas para la práctica de fútbol sala, baloncesto y balonmano, zona de ping pong y futbolines. Estas áreas estarán comunicadas entre sí con un paso de pizarra y se intercalarán con espacio estanciales y de juego infantil.
Frente a la glorieta de Gloria Fuertes, y también en la margen izquierda, se construirá una sala polivalente con estanque. En una explanada de 700 metros cuadrados se montará un escenario para poder organizar exposiciones.
La gran dificultad de estas obras es el gran condicionante del tiempo. Si llueve se forman charcas y las máquinas se pueden enterrar en el terreno, porque éste forma parte de vegas de río que se inundan con facilidad.