Para los amantes de la filatelia, los sellos no son sólo una manera de pagar el correo. Con ellos se puede incluso conocer la historia de un país. El primer sello del mundo data de 1840 en Gran Bretaña y supuso una gran innovación a la hora de pagar las tasas de correo. Pero, para su antigüedad, no es excesivamente caro. En cambio, los hay mucho más recientes que valen bastante más. A veces se da el caso de sellos falsificados que llegan a ser más caros que el mismo original. «El mundo de la filatelia está lleno de sorprendentes curiosidades», explica el experto Avelino González.
-¿Desde cuándo se dedica al mundo de los sellos?
-Siempre he sido un apasionado, pero profesionalmente me dedico a la filatelia desde hace casi diez años.
-¿Qué momento vive la filatelia actualmente?
-Nunca se ha perdido esta afición, pero ahora vivimos un buen momento. Hay gente que lo había dejado y que ahora ha vuelto a recuperar el coleccionismo. Y se han incorporado, también, las nuevas generaciones.
-¿Se siente la gente joven atraída por este mundo?
-Aunque son de la generación de internet, sí hay chicos que se enganchan al coleccionismo. Puede parecer aburrida, pero la filatelia abarca tantos temas que se convierte en un hobbie muy atractivo. Además, el mundo de los sellos está lleno de sorprendentes curiosidades.
-¿Qué le recomienda a alguien que desea empezar una colección de sellos?
-Hay que empezar con los sellos usados para formarse como coleccionista. Una vez que ya se tenga una idea de las colecciones que se quieren llevar a cabo, lo mejor es empezar con los sellos del país y desde la emisión del año en curso hacia atrás.
-¿Una colección se puede convertir en una buena inversión?
-Totalmente. Los sellos se revalorizan continuamente, así que pueden ser una inversión. Ahora valen mucho los de la década de los 50.
-¿Cuál es la mejor manera de conservar en buen estado una colección de sellos?
-Es muy importante saber, y pocos lo saben, que los sellos se deben airear. No se pueden dejar en álbumes cerrados durante años.