El servicio de Urgencias del Central pretende que cada uno de los pacientes que llegue al hospital sepa cuánto tiempo tendrá que esperar para ser atendido. «Estamos trabajando en esta idea y es posible que la tengamos lista en el plazo de dos meses», precisó Antonio Álvarez. Para el coordinador de las Urgencias de todo el complejo hospitalario «es importante que los pacientes y sus familiares reciban este tipo de información nada más llegar». Claro que no será igual la espera para un enfermo grave que para uno no grave.
En la actualidad, la horquilla va de los cero minutos para el paciente realmente urgente hasta las cuatro horas para el que llega con un cuadro anecdótico y sin mayor importancia. No obstante, Álvarez recurre a la estadística y asegura que a lo largo de 2005, el 75% de los pacientes estuvieron menos de cuatro horas en Urgencias.
La mejora en la atención a los pacientes es una constante en este servicio, tan sensible para la población. «Si el enfermo sabe cuánto vas a demorar en verle y le explicas los motivos, le dices que hay mucha gente y que el paciente que acaba de pasarle por delante es, en realidad, un caso grave, se quedan muchos más tranquilos», explica este médico.
Se trata de humanizar un poco más el área de Urgencias, por la que pasan al mes más de 7.700 personas y que constituye la puerta de entrada al sistema sanitario.
Precisamente, y dentro de esta tónica, el Hospital Central es uno de los pocos en Asturias que permite que los enfermos más graves estén en los boxes de Urgencias acompañados por algún familiar. Con esta medida, explica Antonio Álvarez, «logras que el enfermo se sienta más a gusto dentro de una situación que ya de por sí es delicada y, además, reduces el nivel de ansiedad de la familia». La medida parece estar dando buenos resultados ya que, pese a la masificación del servicio, a lo largo de 2005 sólo recibió 28 reclamaciones (un 0,03%).
El sábado, menos visitas
Pero los datos de las urgencias del Central, hospital que junto a Cabueñes es el que recibe mayor número de enfermos, permiten conocer otro tipo de aspectos, como que la mayor parte de los enfermos suelen postergar su visita al hospital hasta principio de semana. El lunes es, con mucho, el peor día, con una media de 275 pacientes. El más relajado es el sábado, con 218 visitas. Pero la situación empeora cuando al fin de semana le antecede o precede con un festivo. Eso es lo que ocurrió el pasado lunes, día 8 de enero, cuando hasta las urgencias del Central llegaron 310 personas, una cifra histórica.
Eso en cuanto a los días, pero, ¿cuál es la mejor hora para ir a Urgencias? Una muy temprana: de 5 a 7 de la mañana, cuando acude solo un 1% de los afectados. La peor, de 11 de la mañana a una de la tarde y de tres a cinco de la tarde.