El malestar por los desperfectos causados con motivo de las obras de construcción de la Autovía del Cantábrico, a su paso por Molleda, ha llevado a que un grupo de vecinos estudien movilizaciones de protesta. El presidente de la Asociación de Vecinos El Castiellu, José Manuel Pérez, mantuvo la semana pasada una reunión con el alcalde, Luis Belarmino Moro, para transmitirle la preocupación vecinal por el destrozo de los caminos y el aislamiento en varias zonas.
El primer edil aseguró que estaba a la espera de que terminen las vacaciones del ingeniero jefe de las obras para hacerle conocer las quejas de los vecinos.
Una de sus protestas es porque tienen que hacer recorridos de hasta dos kilómetros y medio para acceder a la entrada de sus viviendas, cuando antes de las obras la distancia no llegaba a un centenar de metros. Pérez indicó que los trabajos para la construcción de la Autovía han dejado una escombrera en Grandellana que ha tapado un regato. El agua desborda del cauce e inunda un camino que ha quedado destrozado y lleno de baches con el paso de los camiones de gran tonelaje.
El vecindario denuncia, además, los fallos en la construcción de las rampas de salida de dos puntos de la Autovía que «hace peligrar la vida de los conductores». A la asociación vecinal han llegado un cúmulo quejas, según aseguró el presidente de la entidad.
La directiva de la asociación está a la espera de las gestiones del alcalde para que se proceda a la reparación de los desperfectos. Una de las rampas, estimadas como «peligrosa» por el vecindario, se ha construido como salida del puente situado entre La Reguera y El Sabledal. Otra rampa está ubicada en la subida hacia Llandones, donde se han cerrado los accesos a dos viviendas que han quedado aisladas. Pérez recordó los inconvenientes que vienen soportando los vecinos con el paso de los camiones desde que comenzaron los trabajos. Jesús Carou, un vecino de El Pidre, opina que una solución hubiera sido la construcción de un túnel, desde La Ablaneda a La Reguera y aprovechar el desnivel de 16 metros, como se resolvió en Villaviciosa.