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Lunes, 16 de enero de 2006
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CUENCAS
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Vecinos del Huerna protestan por los daños que causa la variante en sus caminos
BARRO. Estado en el que se encuentra el camino vecinal por las obras de la alta velocidad. / PARDO
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Representantes vecinales y alcaldes del valle del Huerna se reunieron el fin de semana para tratar de buscar una solución alternativa al camino vecinal que une el pueblo de Sotiello con Espinello, muy transitado durante la primavera para el traslado de reses. El inicio de las obras en la variante de Pajares obligó hace más de un año a alterar el trazado de esa senda, de unos tres kilómetros, ya que su inicio está situado en las inmediaciones de la finca que ocupa la planta de fabricación de dovelas para suministro a la tuneladora, situada en el polígono de Sotiello, muy transitada por los vehículos que trabajan en la obra.

Las quejas vecinales contrastan con la versión del Ayuntamiento de Lena, que asegura que la corrección del viejo trazado de la vía fue pactado con representantes vecinales del Huerna. «Se ha puesto hasta un vallado para proteger la senda», asegura el concejal de Obras del consistorio lenense, Celso Lombraña. Una visita a la zona permite comprobar la existencia de esa banda de protección pero también el deteriorado estado en que se encuentra la vía, ahogada en un barrizal permanente que la convierte en prácticamente intransitable. El alcalde de barrio de Sotiello, Luis Delgado Pulgar, teme que la senda desaparecerá conforme avancen las obras. De ocurrir esto, las decenas de fincas agrícolas y ganaderas de la zona que tienen esta vía como único acceso quedarían incomunicadas.

El estado de la senda que une Sotiello y Espinello no es la única crítica de los vecinos del Huerna en relación con las obras de la variante de Pajares.El colectivo se queja además del peligro que supone para los vecinos que diariamente deben atravesar la carretera local LE-8, que comunica Sotiello con el puerto de La Cubilla, por la inadecuada velocidad a la que transitan los vehículos que trabajan en la infraestructura. El punto más problemático es, a su juicio, la recta de Sotiello. Según asegura Delgado, pese a que sus reclamos llevaron a las autoridades regionales a colocar en la recta de Sotiello señales de limitación de velocidad, los vehículos siguen sin respetar esos límites.



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