El entrenador del Avilés reconoció que la derrota de ayer le había «desilusionado mucho por la forma de entregar el partido en dos jugadas a balón parado, en las que no estuvimos listos y que nos ha costado perder».
Quico Álvarez se lamentaba porque «el equipo estaba haciendo un gran esfuerzo y se había adelantado en el marcador. No nos pueden hacer dos goles en jugadas a balón parado y menos en diez minutos. En el primero nos sorprendieron en un saque de banda en el que ya sabíamos que buscan a Hugo Pérez, y en el segundo nos han sorprendido en el segundo palo a la salida de un córner. En estas acciones hay que hablar, corregirse y estar más listos».
Al técnico avilesino le gustó la capacidad de trabajo de sus jugadores: «La actitud ha sido buena. En los primeros minutos ellos nos pillaron en un par de jugadas, pero hemos defendido muy bien y logramos taparles las bandas, pero esto es el fútbol, nos dejamos sorprender justo después de marcar el gol, y eso es lo que no podemos permitirnos».
La fase de ascenso está ya a diez puntos y Quico afirma que «la situación es la que es y creo que lo mejor es plantearnos esto de semana en semana y ver hasta donde podemos llegar. Puntos hay para remontar y vamos a seguir trabajando para mejorar partiendo de nuestro mayor esfuerzo».
Bernardino Serrano, Mino, el técnico local, estaba encantado con sus jugadores después de la remontada: «El partido de puso cuesta arriba pero mi equipo ha sabido reaccionar. Sabía que el partido iba a ser difícil porque el Avilés tiene un buen equipo, y el campo no nos ayudó nada».
De su encuentro con el árbitro al descanso apuntó que «ellos habían hecho el doble de faltas y la tarjeta nos cayó a nosotros, le protesté en el campo y quise aclararlo con él cuando nos íbamos al vestuario».