El Ayuntamiento de Gijón atribuye los últimos cortes de servicios provocados por sondeos de la obra del metrotrén a la deficiente información que las compañías aportan a la empresa adjudicataria del proyecto ferroviario. Según el equipo de gobierno municipal, resulta más que evidente que los planos que están utilizando los operarios de Acciona Infraestructuras (antigua Necso) «están desfasados».
El primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo, explicó ayer que la constructora responsable del túnel de penetración del ferrocarril en la ciudad «está ya advertida» por el Ayuntamiento de que debe extremar las precauciones en sus trabajos en superficie. Sin embargo, en descargo de la empresa el concejal socialista considera que los problemas que ésta se encuentra, a la hora de acometer sus obras auxiliares en la ciudad, tienen difícil solución. Según Sanjurjo, estos problemas residen en que «la localización de instalaciones enterradas no concuerda con la información que facilitan las compañías prestadoras de servicios».
La ausencia de datos fiables y actualizados sobre la ubicación de cables y tuberías en el subsuelo no hace, además, albergar al edil muchas esperanzas de que las cosas vayan a mejorar en el futuro. Incluso aunque se apliquen las precauciones y medidas de seguridad que el Consistorio gijonés ha pedido a Acciona Infraestructuras. «No hay certidumbre de que este tipo de incidencias no se puedan volver a producir», advierte.
Con todo, Sanjurjo asegura que es importante trasladar a la ciudadanía el mensaje de que las últimas averías e interrupciones de servicios de telefonía, agua y gas «nada tienen que ver con lo que es la actividad de la tuneladora, que se desarrolla a 20 metros de profundidad». El edil recuerda en este sentido que los daños a las conducciones se han producido a uno o dos metros bajo tierra por labores de sondeo y otras obras auxiliares que preparan la llegada de la máquina perforadora. «Se trata de perforaciones superficiales que se realizan para reforzar el subsuelo o crear accesos a la zona de tunelación», recalcó.
Sobre las cautelas que se van a empezar a adoptar en los tajos del metrotrén para reducir el riesgo de nuevas incidencias -catas manuales y presencia de técnicos de las empresas afectadas en los sondeos-, el primer teniente de alcalde da por hecho que no se van a poder aplicar en todos los casos. Sí se podrá recurrir al pico y a la pala para hacer zanjas -un método de trabajo mucho más preciso- en excavaciones muy superficiales. Sin embargo, cuando la constructora realice sondeos en profundidad, cuyo sistema de perforación es idéntico a un taladro, esta fórmula resultará inviable.
400 catas
La adjudicataria del metrotrén ha realizado unas 400 catas desde que arrancaron los trabajos de la actuación ferroviaria gijonesa en la primavera de 2004. El dato se lo facilitó la pasada semana un alto responsable de Acciona Infraestructuras al concejal de Urbanismo, Jesús Morales. Ambos mantuvieron un encuentro para preparar la visita solicitada por el movimiento vecinal de la ciudad a las obras y analizar también la situación generada por los últimos destrozos ocasionados por la maquinaria de sondeos del metrotrén. No en vano, en menos de una semana se han producido daños a la conducción de gas en la calle de Palencia, a la red de la Empresa Municipal de Aguas (EMA) en la calle de Llanes y en el arranque de la avenida de Portugal en su entronque con la plaza del Humedal. La última avería se produjo el sábado cuando la obra de un pozo de inyección en la avenida de la Costa seccionó cuatro cables de fibra óptica de Telefónica.